“Los reportes que tenemos de personas de las comunidades turísticas
dicen que cada vez se ve más gente dispuestas, unas a prostituirse,
y dos, madres que llevan a sus niñas pequeñas, niñas
de 10, 12 y 14 años a vendérselas a turistas”,
declaró la asistente de la coordinación nacional de
la Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Honduras,
Gema Maldonado.
“Esta es una situación velada, se da en lugares como
restaurantes, en lugares donde se vende artesanía, de diferentes
formas para que la policía no detecte este tipo de situaciones”,
agregó.
La situación preocupa a instituciones de la sociedad civil
hondureña que iniciaron hoy un taller de dos días
para definir acciones de prevención y atención del
tráfico de emigrantes y la trata de personas en la región
centroamericana..
“Estamos aquí para llamar la atención de los
gobiernos y la sociedad civil sobre esta problemática”,
explicó Maldonado.
Dijo que el problema de la trata de personas y la explotación
sexual se extiende a los corredores utilizados por miles de centroamericanos
que día a día dejan sus países para ir a Estados
Unidos en busca de mejores condiciones de vida.
Son muchas las mujeres que están siendo prostituidas en este
corredor, principalmente en ciudades de Guatemala y México,
donde muchas veces se quedan por falta de dinero o los férreos
controles migratorios impuestos por Estados Unidos.
“Muchas mujeres se van con el sueño de poder mandar
algunos dolares a sus familias y allá caen en manos de traficantes,
personas que venden drogas o de la prostitución, es un delito
que está en aumento en Centroamérica”, denunció
Maldonado.
Según estadísticas proporcionadas en el taller cada
nueve minutos un hondureño sale de Honduras en busca del
llamado “sueño americano”.
“Las autoridades nos están diciendo de que por lo menos
el 10 por ciento de los hondureños está fuera del
país, la mayoría de ellos indocumentados en varios
países del mundo”, explicó Maldonado.
“Muchas hondureñas que han viajado a Estados Unidos
buscando una mejor vida han sido vendidas por los coyotes a prostíbulos
y cantinas en Tecun Uman y en otras ciudades de Guatemala y la ciudad
de México”, añadió.
Las fuentes estiman que el número de mujeres que sale del
país se ha incrementado. Hasta hace unos pocos años
se consideraba que de cada 10 hondureños que dejaban el país,
una era mujer, actualmente el promedio es de tres o cuatro.
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