La información
está detallada en un breve informe titulado "Tendencias
clave en la implementación de la política de transparencia
del Fondo", cuya primera entrega salió a la luz esta
semana y que el organismo pretende publicar cada año.
El estudio señala que en el año fiscal 2005 -de noviembre
de 2004 a octubre de 2005- el FMI no divulgó quince documentos
referentes a países de América Latina que llegaron
a la mesa de su Consejo.
Ejecutivo, que representa a los 184 miembros del FMI.
Esos escritos incluían estudios realizados por sus expertos
sobre la situación de la economía de países
específicos, así como los documentos en los que los
gobiernos detallan los compromisos que adquieren cuando firman un
acuerdo crediticio con el Fondo.
Ese tipo de pactos son con frecuencia controvertidos, pues en ellos
los gobiernos a menudo prometen al FMI realizar ajustes fiscales,
reformas económicas importantes y subidas de impuestos a
cambio de los préstamos baratos del Fondo.
El organismo no describió el contenido de los escritos secretos,
pero el informe sí revela los países que han parado
la publicación de algún documento desde el 1 de noviembre
de 2003 al 31 de octubre de 2005.
Entre ellos están Brasil, Honduras, Ecuador, Venezuela, Paraguay,
Panamá y Perú. En cambio, Argentina, que ha tenido
una relación muy conflictiva con el Fondo en ese período,
sí ha autorizado la divulgación de todos los documentos.
El número de escritos sobre países latinoamericanos
no publicados el pasado año fiscal supone el 37 por ciento
de un total de 41 considerados por el directorio y es la cifra más
alta de cualquier región del mundo.
En los años fiscales 2004 y 2003 el porcentaje fue del 36
por ciento.
Fuentes del organismo explicaron a EFE que la decisión de
publicarlos es del Gobierno y no del FMI, que asume que todos los
documentos que llegan a la mesa del directorio deben ser divulgados,
a menos que el país afectado diga lo contrario.
Los 26 escritos sobre países latinoamericanos que sí
salieron a la luz en el año fiscal 2005 fueron divulgados,
como media, 35 días después de haber pasado por las
manos del Consejo Ejecutivo, aunque doce, casi la mitad, tardaron
más de dos meses, según el informe.
Aún así, ese retraso supone una mejora respecto a
los 65 días del año fiscal 2004 y los 50 del año
fiscal 2003.
Pero no todos salieron enteros. Cuatro de ellos, es decir un 15
por ciento, tuvieron secciones omitidas porque los gobiernos las
consideraron especialmente delicadas.
Una fuente del FMI dijo que usualmente las tachaduras se refieren
a "información sensible para el mercado", como
la meta del tipo de cambio, cuya divulgación podría
causar una reacción inmediata en la cotización de
la moneda.
El 15 por ciento de documentos censurados supone una mejora respecto
a años anteriores, puesto que en el año fiscal 2004
fue del 36 por ciento y en 2003 fue del 38 por ciento.
En comparación con el resto del mundo, los gobiernos latinoamericanos
son aficionados al secretismo. La media de escritos no publicados
referentes a países emergentes es del 21 por ciento, frente
al 37 por ciento de América Latina.
En comparación, en los últimos dos años los
países desarrollados siempre han dado el visto bueno a la
publicación de los documentos que les afectan.
William Murray, un portavoz del FMI, señaló que la
publicación de estos números es "resultado de
la iniciativa de transparencia" del organismo, que pretende
aumentar el acceso del público a los procedimientos del Fondo.
La institución es acusada por sus críticos de ser
una agencia opaca donde se toman decisiones importantes sobre política
económica sin consultar a los votantes.
No obstante, el informe indica que los gobiernos de América
Latina tienen parte de la culpa por esa imagen. EFE |