El operativo
tiene previsto incluir a grupos de respuesta rápida, vigilancia
encubierta, unidades de investigación y equipos especiales
de emergencia SWAT en la zona.
"No solamente hay una gran preocupación de que el negocio
de la droga se esté haciendo más violento, pero también
de que las organizaciones terroristas están buscando explotar
nuestra porosa frontera", dijo Perry.
"Si el Gobierno federal no
va a solucionar el problema de la frontera, el Estado sí",
indicó el gobernador.
Agregó que con este operativo
pretende lograr una respuesta rápida por parte de agencias
y personal preparado en caso de incidentes violentos en la frontera,
así como investigaciones en tiempo oportuno.
También incorporará
elementos del equipo de aviación para apoyar el plan de seguridad
que anteriormente había apoyado el gobernador, denominado
"Operación Linebacker", ejecutado por oficiales
de los alguaciles fronterizos.
Perry pedirá también al Gobierno federal un mayor
número de oficiales de la Patrulla Fronteriza y agentes caninos.
La "Operación Río
Grande", explicó, es el resultado de los altos índices
de violencia que se han registrado desde hace años en los
límites fronterizos.
El más reciente fue la incursión
de un comando armado en el condado de Hudspeth en donde se detectó
la participación de supuestos agentes del Ejército
mexicano.
"Estoy tomando este tipo de acciones ya que es importante proteger
al estado de Texas y mantenerlo seguro con equipo de inteligencia",
indicó.
La operación pretende tener
un nuevo comando que permita retomar el control de la frontera.
"Mientras nosotros reforzamos
la seguridad en la frontera, le estamos recordando también
al Gobierno federal que las consecuencias de cualquier atentado
en contra de la frontera están cayendo aquí en Texas",
señaló el gobernador.
"El estado no va a esperar
a que Washington tome todas las acciones necesarias", agregó.
Específicamente Perry dijo
que la "Operación Río Grande" contempla
la creación de grupos de respuesta rápida, investigadores
de narcóticos, robo de autos, e inteligencia criminal del
Departamento de Seguridad Pública.
Adicionalmente, anunció que
se utilizarán aviones y helicópteros para apoyar a
las patrullas de Linebacker, dirigida por los alguaciles.
Se integrarán también
equipos de emergencia SWAT con capacidad de respuesta rápida
a cargo del Departamento de Seguridad Pública.
Y se buscará apoyo de guardias
de la agencia de Parques y Vida Salvaje de Texas.
El anuncio del gobernador coincide con la amenaza que la semana
pasada realizó el cartel de drogas de Ciudad Juárez
(México), en la cual advirtió a los alguaciles retirarse
de la zona del Río Bravo. EFE
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