El
percance costó la vida a seis pasajeros, cuatro de ellos
identificados como Rodolfo Castillo Erazo (panameño de 13
años), Rosanilda Medina Rivera (hondureña, 40 años),
Dolores Balladares Guardado (56, salvadoreña) y Estela Meléndez
Montiel (28 años, salvadoreña).
A otras dos víctimas (mujeres) en horas de la tarde no había
sido posible identificarlas.
La
fatídica lista amenazaba ayer con aumentar pues al hospital
México ingresaron delicados otros dos pasajeros: una salvadoreña
de apellido Erazo y un canadiense de apellido Fatlow.
Ellos provenían de San Salvador (capital de El Salvador)
en un viaje de la compañía King Quality que comenzó
el sábado a las 3:30 de la madrugada y tenía como
destino San José.
Velocidad
Los testigos coinciden en que el autobús -matrícula
80407- circulaba a alta velocidad. Se encontró con el tráiler
en la mitad de una curva cerrada.
"El bus venía salido de su carril; acababa de rebasar
otro vehículo. Traté de esquivarlo, pero no pude",
contó Marco Tulio Berrías, guatemalteco quien conducía
el vehículo de carga.
El oficial del Tránsito Franklin Chaves dijo: "Todo
hace suponer que el autobús invadió el carril del
tráiler".
El chofer de este último llevaba una carga de perlins hacia
El Salvador. Para su mala fortuna, tras el golpe las barras de metal
entraron por la cuarta ventana del bus y abrieron un boquete.
Berrías convalece en el hospital Monseñor Sanabria,
de Puntarenas. Los perlins destruyeron la cabina del tráiler.
La alcoholemia practicada a los dos conductores resultó negativa.
El bus, por su parte, recorrió otros 150 metros antes de
detenerse. De los 43 pasajeros, 19 resultaron heridos y cinco de
ellos murieron en el lugar del accidente.
El niño falleció en el hospital monseñor Sanabria.
Atención médica
La mayoría de los pacientes atendidos en el hospital de Puntarenas
llegaron en condición grave, dijo el doctor Ángelo
Castillo, jefe de urgencias.
Ayer solo permanecían internados ahí el salvadoreño
José Arias López (30 años) y el hondureño
Francisco Acosta Pineda (48).
Mientras se llevan a cabo las pesquisas preliminares, la Fiscalía
de Puntarenas pidió a la Fuerza Pública mantener bajo
custodia a los dos conductores. Al trailero Marco Tulio Berrías
lo acompañó en el hospital de Puntarenas una oficial.
El chofer del bus -un salvadoreño de apellido Alarcón,
de 36 años- pasó todo el día en la sede del
Organismo de Investigación Judicial (OIJ), en el centro de
Puntarenas.
El accidente ocurrió a eso de las 7:45 p. m., 200 metros
al oeste del restaurante La Cuenca.
A esa hora el reloj del pasajero hondureño Ramón Nolasco
se detuvo al impactar una de las ventanas. Él perdió
a su esposa, Rosanilda Medina. De acuerdo con medios salvadoreños,
ayer la Cancillería apuraba las gestiones para la repatriación
de los cuerpos de las dos mujeres identificadas
Otto
Vargas M.y Ronny Soto
ovargas@nacion.com
Tomado
de la nacion.com
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