El borrador
del informe, una de cuyas copias obtuvo EFE, ha sido elaborado por
un grupo de cinco expertos de la Comisión de Derechos Humanos
de la ONU y se prevé que se haga público en los próximos
días en Ginebra.
"Estados
Unidos debería cerrar el centro de detención de Guantánamo
de inmediato", dice el documento en las recomendaciones finales.
En
el dossier, se acusa a EEUU de denegar el derecho a los detenidos
de tener un juicio, por lo que pide a Washington que "inicie
de forma expeditiva un procesamiento judicial o que los ponga en
libertad de inmediato".
También
exhorta a EEUU a considerar la posibilidad de enjuiciar a los 520
sospechosos terroristas de pertenecer a la red terrorista Al-Qaeda
o al gobierno de los talibán detenidos en Guantánamo
ante un tribunal internacional competente.
El
Gobierno estadounidense restó hoy credibilidad al informe
y alegó que está basado en habladurías porque
sus autores no estuvieron allí.
"Ninguno
de los que escribieron este informe fue a Guantánamo",
dijo hoy en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Sean
McCormack.
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Los
funcionarios de Naciones Unidas "no aceptaron la oportunidad
que se les ofreció para viajar a Guantánamo
y ver, de primera mano, cómo son las operaciones"
que se hacen allí, prosiguió el portavoz. |
Estados
Unidos sólo invitó a tres de los cinco especialistas
que firman el informe.
Los invitados fueron: el austríaco Mandfred Novak, experto
en torturas; el paquistaní Asma Jahangir, cuyo trabajo se
centra en la libertad de religión, y la argelina Leila Zerrogui,
especialista en detención arbitraria.
La
invitación no fue cursada al argentino Leandro Despouy, investigador
especial sobre la independencia de jueces y abogados, y al neozelandés
Paul Hunt, relator especial sobre derechos de la salud.
Los
autores del informe, por el contrario, han venido denunciando las
trabas que puso EEUU para desarrollar su labor, motivo por el que
declinaron realizar la visita a Guantánamo.
McCormack
resaltó el hecho de que no se trata del informe final de
la comisión, sino de un borrador elaborado con testimonios
de individuos que abandonaron Guantánamo y de sus abogados.
En
su informe, los expertos recomiendan a los EEUU que, hasta tanto
los reclusos no sean transferidos a territorio estadounidense, "se
abstengan de practicarles la tortura, la discriminación en
base a la religión, así como violaciones al derecho
a la salud y a la libertad".
En
particular, anotan, deben cesar de inmediato las técnicas
especiales en los interrogatorios autorizadas por el Departamento
de Defensa, por considerar que son demasiado violentas.
Además,
señalan que EEUU debería poner fin a otras prácticas
que también consideran actos de tortura, entre ellas, la
alimentación forzosa de reclusos que se encuentran en huelga
de hambre.
"El
gobierno estadounidense debería invitar a profesionales de
la salud independientes para controlar a los cautivos en huelga
de hambre, de una manera que sea consistente con los estándares
de ética internacionales", aconsejan.
Por
otro lado, el grupo de expertos intenta convencer a Washington
para que deje de expulsar, extraditar o transferir a los detenidos
de Guantánamo a países en donde existen evidencias
comprobables de que puedan estar en peligro de ser torturados.
Los
autores del documento recomiendan a EEUU que investiguen los
las denuncias de casos de tortura en tribunales penales estadounidenses
y que lleven ante la justicia a sus responsables tanto a nivel
militar como político. |
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"EEUU
debería proporcionar al personal en sus centros de detención
de formación, para que tengan conocimiento y cumplan con
su deber de respetar los estándares de derechos humanos internacionales
sobre el trato a personas detenidas", puntualizan.
Los
autores cuestionan el derecho de EEUU a clasificar a los detenidos
como "combatientes enemigos" y sostienen que la "guerra
contra el terrorismo" no es una justificación para mantenerlos
retenidos de manera indefinida sin cargos.
El
informe ha sido el resultado de 18 meses de investigaciones que
ha realizado este grupo de expertos en base a entrevistas a ex prisioneros,
sus abogados y familiares de los detenidos, ya que EEUU les ha impedido
viajar o ha puesto condiciones previas para indagar sobre el terreno.
EFE |