Al menos
un muerto, por un disparo, se ha registrado después de que
decenas de miles de seguidores de Préval, candidato del partido
La Esperanza, se lanzaran a las calles para protestar, en ocasiones
con violencia, contra el escrutinio parcial.
Préval, ex presidente y ex
primer ministro, ha logrado el 48,76 por ciento de los votos cuando
se ha escrutado el 90,02 por ciento de los sufragios, según
la página de internet del Consejo Electoral Provisional (CEP).
El candidato ha ganado las elecciones
presidenciales, pero necesita el 50 por ciento de los votos más
uno, como mínimo, para evitar que tenga que disputar la Presidencia
en una segunda vuelta electoral con el segundo candidato más
votado (Leslie Manigat, 11,83 por ciento) y que está fijada
para el próximo 19 de marzo.
El Gobierno de EEUU y la ONU llamaron
hoy, lunes, a la "calma" en Haití, y pidieron a
todas las partes implicadas que "respeten los resultados"
de las elecciones celebradas el martes pasado en ese país
caribeño.
Esta es la conclusión que
se desprende tras las reuniones que hoy mantuvo el secretario general
de ONU, Kofi Annan, en Washington, primero con la secretaria de
Estado de EEUU, Condoleezza Rice, y más tarde con ella y
con el presidente George W. Bush en la Casa Blanca.
De igual forma, el ministro de Relaciones Exteriores de Brasil,
Celso Amorim, conversó hoy por teléfono con Rice,
a la que propuso que la situación de Haití vuelva
a ser tratada en el Consejo de Seguridad de la ONU.
Amorim sugirió que dicho
organismo de la ONU, ahora bajo la presidencia de EEUU, discuta
los nuevos brotes de violencia surgidos tras conocerse los últimos
boletines electorales.
Según el canciller brasileño,
en el caso de Haití es preciso mantener "toda la prudencia"
y "firmeza" necesarias.
Entre tanto, el enviado especial
de la ONU a Haití, el chileno Juan Gabriel Valdés,
dijo hoy que "es normal que haya problemas en un país
tan complicado".
Valdés hizo esta declaración
al reunirse en Puerto Príncipe con Préval y dirigirse
con él al Palacio Presidencial para entrevistarse ambos con
el primer ministro en funciones, Gerard Latortue, y el jefe del
Estado, Boniface Alexandre.
Miles de seguidores de Préval
se han concentrado frente a la sede presidencial, donde se encuentran
aún reunidos los cuatro, mientras el resto de la ciudad ha
recuperado cierta tranquilidad bajo una intensa lluvia.
En una declaración emitida por televisión, Latortue
pidió hoy "calma" a la población y aseguró
que "nadie quiere robar sus votos".
La
autoridad electoral precisó que los datos definitivos no
estarán disponibles hasta que todos los votos estén
escrutados, lo que prevé que suceda entre hoy y mañana,
martes.
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Por
su parte, la portavoz de la ONU, Marie Okabe, urgió
a la calma y a esperar los resultados finales de los comicios
y negó que los "cascos azules" hayan disparado
contra seguidores de Préval en un incidente en el que
resultó muerto uno de los manifestantes. |
Los
soldados "dispararon al aire", dijo David Wimhurst, uno
de los portavoces de esa fuerza militar internacional, quien indicó
que entre los manifestantes "hay armas".
Muchos manifestantes montaron desde
las primeras horas de hoy barricadas y bloquearon algunas de las
principales avenidas de la capital haitiana, y poco después
una multitud desbordó el cordón de seguridad establecido
por "cascos azules" guatemaltecos e invadió el
"Hotel Montana", donde el CEP tiene su centro de prensa.
El premio Nobel de la Paz sudafricano
Desmond Tutu, hospedado en el mismo hotel, se dirigió desde
la ventana de su habitación a los manifestantes, que siguieron
su llamamiento a la calma.
La ONU tiene desplegados en este
país a unos 9.000 militares y policías que integran
la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización
de Haití (MINUSTAH) y que tratan de controlar la situación,
junto con la agentes nacionales.
Estas elecciones fueron convocadas
por el gobierno interino instaurado después de que una revuelta
popular desembocara en febrero de 2004 en la salida del poder y
del país del entonces presidente, Jean-Bertrand Aristide,
actualmente exiliado en Sudáfrica. EFE
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