Fabiola,
de seis años, fue sometida hoy a la operación quirúrgica
en el Hospital para Niños del Montefiori, en el condado de
El Bronx, para corregir una abertura en su corazón, que le
fue descubierta a los dos meses de nacida.
Las lágrimas rodaron por
las mejillas de su madre cuando, luego de tres horas, el cirujano
pediátrico Samuel Weinstein le dio la buena noticia: todo
salió bien y Fabiola podrá llevar una vida normal,
como cualquier niño.
Luego de unos segundos en silencio,
en los que las lágrimas de felicidad no le permitían
hablar, la mujer pudo finalmente decir sus primeras palabras, para
agradecer a Dios y al galeno, que operó a la niña
de forma gratuita.
"Gracias Dios, cumpliré
con lo que te prometí", dijo la humilde mujer, del pueblo
de Choloma, en el departamento de San Pedro Sula, en Honduras, donde
trabajó en las maquilas, empleo que tuvo que dejar para cuidar
a su niña.
Carmen y Fabiola llegaron a EEUU
el pasado 28 de enero, a través del programa Regalo de Vida,
del Club Rotario en Nueva Jersey, donde la familia anglo, compuesta
por Gregory Liss, su esposa y dos niños, miembros de esta
organización, acogieron a la niña y su madre.
"El corazón está
funcionando bien y no va a necesitar un marcapasos", dijo Weinstein
a Carmen, quien preguntó si su niña podría
hacer una vida normal en la escuela, lo que su condición
le había impedido hacer hasta ahora.
Fabiola -una de tres hijos de Carmen
y José María Cobas, quien se gana la vida como carpintero-
acude al Kindergarten, pero no podía salir a jugar con sus
compañeros, dijo a EFE su madre, de 30 años.
Según el médico,
"dentro de unas cuatro a seis semanas, Fabiola podrá
hacer todo lo que sus amigas pueden hacer".
"Hoy he recibido el mejor
regalo de San Valentín, el mejor de mi vida", repetía
la madre, con una sonrisa, tras haber dejado atrás las lágrimas.
Carmen explicó a EFE que
a los dos meses de nacida su niña enfermó de gripe
y se puso morada, por lo que llevó al médico, quien
descubrió la enfermedad y la refirió a un cardiólogo.
"Sufrí mucho, pensé
que mi hija iba a morir", afirmó la mujer, quien tuvo
que dejar de trabajar, por recomendación médica, para
atender a la niña.
De acuerdo a Weinstein, un gran
número de personas nacen con la apertura en el corazón,
defecto que con el tiempo se corrige.
Sin embargo, no fue el caso de
Fabiola, que a los cinco años se le diagnosticó que
necesitaba una operación y que debía hacerse en EEUU,
porque Honduras no hay equipo para ello, recordó su madre.
El Club Rotario pagó 5.000
dólares por la operación quirúrgica, que tiene
un coste de unos 30.000 dólares, la Fundación Cooper
aportará 15.000 dólares y el resto será donado
por el Montefiori.
A través del programa Regalo
de Vida, iniciado en 1974, más de 4,500 niños han
sido operados del corazón en EEUU.
La familia espera regresar a Honduras
el 4 de marzo. EFE
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