Madre y niña hondureñas reciben el mejor regalo de San Valentín
   

14 de febrero de 2006

Nueva York - La hondureña Carmen Bustamante recibió hoy, el Día del Amor, el mejor regalo que una madre puede recibir: la operación del corazón que ha salvado la vida de su hija.

Fabiola, de seis años, fue sometida hoy a la operación quirúrgica en el Hospital para Niños del Montefiori, en el condado de El Bronx, para corregir una abertura en su corazón, que le fue descubierta a los dos meses de nacida.

Las lágrimas rodaron por las mejillas de su madre cuando, luego de tres horas, el cirujano pediátrico Samuel Weinstein le dio la buena noticia: todo salió bien y Fabiola podrá llevar una vida normal, como cualquier niño.

Luego de unos segundos en silencio, en los que las lágrimas de felicidad no le permitían hablar, la mujer pudo finalmente decir sus primeras palabras, para agradecer a Dios y al galeno, que operó a la niña de forma gratuita.

"Gracias Dios, cumpliré con lo que te prometí", dijo la humilde mujer, del pueblo de Choloma, en el departamento de San Pedro Sula, en Honduras, donde trabajó en las maquilas, empleo que tuvo que dejar para cuidar a su niña.

Carmen y Fabiola llegaron a EEUU el pasado 28 de enero, a través del programa Regalo de Vida, del Club Rotario en Nueva Jersey, donde la familia anglo, compuesta por Gregory Liss, su esposa y dos niños, miembros de esta organización, acogieron a la niña y su madre.

"El corazón está funcionando bien y no va a necesitar un marcapasos", dijo Weinstein a Carmen, quien preguntó si su niña podría hacer una vida normal en la escuela, lo que su condición le había impedido hacer hasta ahora.

Fabiola -una de tres hijos de Carmen y José María Cobas, quien se gana la vida como carpintero- acude al Kindergarten, pero no podía salir a jugar con sus compañeros, dijo a EFE su madre, de 30 años.

Según el médico, "dentro de unas cuatro a seis semanas, Fabiola podrá hacer todo lo que sus amigas pueden hacer".

"Hoy he recibido el mejor regalo de San Valentín, el mejor de mi vida", repetía la madre, con una sonrisa, tras haber dejado atrás las lágrimas.

Carmen explicó a EFE que a los dos meses de nacida su niña enfermó de gripe y se puso morada, por lo que llevó al médico, quien descubrió la enfermedad y la refirió a un cardiólogo.

"Sufrí mucho, pensé que mi hija iba a morir", afirmó la mujer, quien tuvo que dejar de trabajar, por recomendación médica, para atender a la niña.

De acuerdo a Weinstein, un gran número de personas nacen con la apertura en el corazón, defecto que con el tiempo se corrige.

Sin embargo, no fue el caso de Fabiola, que a los cinco años se le diagnosticó que necesitaba una operación y que debía hacerse en EEUU, porque Honduras no hay equipo para ello, recordó su madre.

El Club Rotario pagó 5.000 dólares por la operación quirúrgica, que tiene un coste de unos 30.000 dólares, la Fundación Cooper aportará 15.000 dólares y el resto será donado por el Montefiori.

A través del programa Regalo de Vida, iniciado en 1974, más de 4,500 niños han sido operados del corazón en EEUU.

La familia espera regresar a Honduras el 4 de marzo. EFE

 
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