El
CEP mediante un escueto comunicado proclamó al candidato
del partido La Esperanza presidente electo con el 51,15 por ciento
de los votos, cuando se había escrutado y validado el 96
por ciento.
La
proclamación fue aprobada por ocho de los nueve miembros
del CEP, tras llegar a un acuerdo con el primer ministro interino,
Gerard Latortue, sobre la contabilidad de los votos en blanco,
informaron a EFE fuentes gubernamentales.
Los
votos en blanco, en vez de ser considerados una opción
electoral en sí misma, fueron distribuidos proporcionalmente
entre todos los candidatos presidenciales.
Ello
contribuyó a que el ex primer ministro y ex presidente
Préval lograra la mayoría absoluta.
"Es
un golpe de Estado", afirmó en una rueda de prensa
Manigat, quien consideró que su derecho a disputar la presidencia
de la República en una segunda vuelta electoral "fue
confiscado por una manipulación de las estadísticas".
Candidato
de la Agrupación de los Demócratas Nacionales Progresistas
(RDNP), el también ex presidente Manigat aseguró,
no obstante, que no va a "hacer absolutamente nada contra"
el gobierno de Préval, a quien le deseó "suerte".
También
anunció que su participación en las recientes elecciones
fue su "último gran combate" político.
Mientras,
miles de personas comenzaron a concentrarse hoy frente al Palacio
Presidencial en Puerto Príncipe para celebrar la victoria.
Multitudes
procedentes de los barrios más populares de la capital
haitiana llegaban de forma pacífica a la sede con carteles
con el rostro de Préval y cantando estribillos a favor
de su líder.
En
medio de una serie de denuncias de fraude y protestas populares,
la validación de los votos escrutados quedó detenida
el pasado lunes en el 90,02 por ciento escrutado, con el 48,76
por ciento de los sufragios para Préval.
Con
esos resultados parciales, en segundo lugar aparecía Manigat,
con el 11,83 por ciento, seguido del independiente Charles Baker,
con el 7,93 por ciento.
Fuentes
diplomáticas explicaron a EFE que el CEP y el Gobierno
haitiano tomaron la decisión de proclamar a Préval
en su afán por superar la grave crisis creada y tras ver
frustrados sus intentos por convencer a Manigat de que renunciara
a una segunda vuelta.
El
pasado lunes, decenas de miles de seguidores de Préval
tomaron las calles de la capital haitiana, instalaron barricadas,
bloquearon las principales avenidas e invadieron el hotel donde
estaba el centro de prensa del CEP.
Las
protestas populares estallaron cuando el CEP anunció unos
resultados parciales de las elecciones según los cuales,
contra todos los pronósticos, Préval no alcanzaba
la mayoría absoluta.
El
candidato denunció el martes "un fraude masivo"
para impedir que él fuera proclamado presidente, sin necesidad
de ir a una segunda vuelta electoral.
El
miércoles por la noche, un canal de televisión local
exhibió imágenes de urnas con miles de votos emitidos
en esas elecciones escondidas entre montones de basura.
La Presidencia haitiana prohibió desde ese momento a la
autoridad electoral ofrecer más resultados y anunció
la creación de una comisión para examinar todas
las actas de votación.
Esa
comisión está integrada por un miembro del Gobierno,
otro del CEP y otro del partido de Préval.
El
presidente del CEP, Max Mathurin, confirmó que miles de
votos emitidos en las elecciones habían sido encontrados
en sus urnas entre montones de basura y anunció el inicio
de una investigación. EFE