Miriam
Miranda, secretaria ejecutiva de la Organización Fraternal
Negra Hondureña (OFRANEH), dijo a los periodistas que se
trata del caso de la comunidad garífuna (negra) de Punta
Piedras, en el caribeño departamento de Colón, cuyos
pobladores reclaman la devolución de sus tierras, invadidas
por campesinos en 1992.
Agregó
que en 2002, el Estado de Honduras se comprometió a pagar
a los invasores las mejoras de los terrenos que ocupaban y devolverle
las tierras a sus dueños originales.
Pero ese compromiso, según los dirigentes de la OFRANEH,
no se ha cumplido hasta la fecha a pesar de que el Parlamento
aprobó una partida de 13 millones de lempiras (unos 684.000
dólares) para ese propósito.
Miranda
subrayó que "en Honduras es remota la posibilidad
de lograr obtener justicia a favor de las comunidades indígenas
y negras", por lo que "nos vemos obligados a requerir
la intervención de los mecanismos de justicia internacional",
en este caso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
(CIDH), en Washington.
"Para
la OFRANEH esta situación es incomoda, pues no es grato
tener que proceder contra el Estado de Honduras a nivel internacional",
señaló Miranda. EFE