Se temen hasta 1.700 muertos en aldea filipina por alud
   

17 de febrero de 2006

Manila - Un alud de tierra sepultó hoy al pueblo filipino de San Bernardo, en la sureña isla de Leyte, donde había censados 3.000 residentes y se teme que puedan haber fallecido en la tragedia hasta 1.700 personas.


El presidente de la Cruz Roja de Filipinas, Richard Gordon, declaró a EFE por teléfono que intentan verificar las informaciones de los medios locales de que el alud podría haber causado 200 muertos y 1.500 desaparecidos.

Las primeras imágenes difundidas por la televisión filipina tomadas desde el cielo de San Bernardo no permiten vislumbrar o distinguir señal alguna de la población, ni edificios ni tejados,menos aún vida.

"Toda la zona se encuentra sepultada por una montaña de barro", resumió la gobernadora de Leyte, Rosette Lerias, tras visitar el área.

Lerias indicó que el lodo hacía imposible la circulación de maquinaria pesada, e informó de que las operaciones de rescate, que avanzaban "muy despacio" porque había empezado a llover, han sido aplazadas hasta mañana, sábado, al caer la noche debido a la falta de electricidad.

Fuentes de la Cruz Roja filipina en Manila indicaron que un equipo de trece personas, entre los que se encuentra un médico, han llegado a la zona afectada, en el sur de Leyte, a unos 650 kilómetros al sureste de Manila.

La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, interrumpió la programación de la televisión estatal para dirigir un mensaje de un cuarto de hora de duración, en el que informó a la población de la tragedia de San Bernardo y prometió a las víctimas ayuda antes de 24 horas.

"La ayuda está en camino, llegará por tierra, mar y aire. Pronto estaréis a salvo", aseguró la mandataria filipina.

"Se emplearán todos los recursos del Gobierno para llevar la mayor ayuda y lo más rápido posible. Toda la Fuerza Naval de Visayas (región de Filipinas donde ha ocurrido la catástrofe) está volcada en salvar a sus compatriota", manifestó la dirigente.

Por aire se han enviado dos helicópteros, por mar navíos y por tierra avanza la 8 División de Infantería.

"He ordenado al ministro de Salud que embarque medicinas y personal (...) y al ministro de Presupuestos que identifique fuentes de financiación, no sólo para las necesidades tácticas, sino para las operaciones a largo plazo en rehabilitación de infraestructuras y recuperación de la economía", apuntó Macapagal Arroyo.

La presidenta filipina requirió en esta catástrofe la colaboración del sector privado.

Estados Unidos se ha sumado a las operaciones de rescate con el envío de dos buques, de los que tenía en el sur de Filipinas para participar en maniobras conjuntas.

La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) en Filipinas ha empezado a preparar un dispositivo para enviar material de primera necesidad a las víctimas.

"En cuanto la Cruz Roja filipina nos haga una petición concreta, ponemos en marcha el operativo de ayuda. Esperamos que pueda ser este fin de semana o el lunes a más tardar", indicó el coordinador general de la AECI en Filipinas, José María Taberné.

El delegado de Cruz Roja Española en Filipinas, Enrique Martín, dijo que las informaciones acerca de que un terremoto podría estar en el origen del desastre "están ya totalmente descartadas".

Martin, al igual que el Consejo Coordinador de Desastres Naturales de Filipinas, atribuyeron la tragedia a las intensas lluvias caídas en esa región en las últimas dos semanas.

A pesar de que Filipinas se encuentra en su estación seca (diciembre-mayo), varios frentes lluvioso han penetrado en el país desde enero a causa del fenómeno climatológico de "La Niña". EFE

 
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