Agregó
que para combatir el problema de la inseguridad que vive Honduras,
se está intentando "con medicinas que ya fueron probadas
y que son un fracaso".
Solo
esta semana fueron asesinadas al menos una docena de personas en
diferentes hechos violentos registrados en el norte y centro de
Honduras, nueve de ellas acribilladas a tiros en tres hechos diferentes.
En
la muerte de al menos seis habrían tenido participación
integrantes de "maras" (pandillas), según la policía.
El
pasado viernes, un joven de 16 años fue ejecutado a tiros
en la populosa colonia Kennedy de Tegucigalpa, porque se negó
a entregar un teléfono móvil que le exigía
un delincuente.
En
la región norte, que abarca la ciudad de San Pedro Sula,
la segunda más importante del país, en lo que va de
año han sido ejecutadas unas 199 personas, informó
hoy una fuente policial.
Custodio
dijo que se está dejando crecer el problema de la violencia
y se intenta combatirla "con medicinas que ya fueron probadas,
que fracasaron porque no curaron el mal".
"Yo
no sé que decirle a mi pueblo", recalcó el defensor
del pueblo hondureño, quien considera que no es traspasando
militares a la policía, como está haciendo el Gobierno
de Manuel Zelaya, que asumió el 27 de enero pasado, que se
combatirá la violencia y delincuencia común.
Para
que las cosas sean bien gobernadas y haya gobernabilidad, "necesitamos
ser un poco más serios y sentarnos a planificar la solución
de los problemas", añadió el Comisionado de los
Derechos Humanos.
Custodio
también señaló que el sistema penitenciario
del país, compuesto por 24 centros penales, sigue siendo
deficiente, con problemas de hacinamiento hasta en más de
un 200 por ciento.
"Yo
digo que tenemos que sentarnos y la política de estar tomando
decisiones sin haber hecho una caracterización completa del
problema nos hace jugar a la piñata. Estamos dando palos
de ciego con un problema que crece y nosotros no nos estamos comportando
a la altura del siglo veintiuno", enfatizó. EFE
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