El presidente
del Tribunal Electoral del Partido, Francisco Oviedo, informó
de que, con el 92 por ciento de los votos escrutados, la candidatura
de Duarte obtuvo el 63,35 por ciento frente al 31,87 de Domínguez,
en estos comicios en los que algo más de 1,5 millones de
militantes estaban habilitados.
La lista de Duarte también
conquistó una amplia ventaja en la lucha por la Junta de
Gobierno (dirección), de 90 miembros, de acuerdo a los datos
ofrecidos por Oviedo, quien aclaró que la tendencia "difícilmente
se modifique".
Los resultados oficiales, que sitúan
la participación en el 51,86 por ciento del electorado, confirman
la tendencia adelantada en los sondeos a la salida de los colegios
de las radios "Ñandutí" y el diario "Abc
Color", que otorgaron al jefe del Estado y a Domínguez
un 60,5 y 33,8 por ciento, respectivamente.
Por su parte, el ministro de Obras
Públicas, José Alderete, número uno en la lista
de Duarte a la dirección partidaria, afirmó que han
logrado una victoria que no esperaban, y agradeció a los
correligionarios de todo el país.
La lista oficialista a la Junta
de Gobierno obtenía el 58,74 por ciento de los votos, frente
al 26,70 de la encabezada por Domínguez, que tenía
como número uno a Alfredo "Goli" Stroessner, nieto
del dictador con el mismo nombre.
Este es el segundo triunfo conquistado
por Duarte, de 49 años, sobre Domínguez, de 62, después
de haberlo derrotado por escaso margen de votos en los comicios
convocados por la agrupación para escoger al candidato presidencial
en las elecciones del 2003.
En estos comicios, Domínguez,
un poderoso empresario cuyo grupo empresarial controla industrias
tabaqueras, medios de comunicación y bienes raíces,
tuvo el apoyo de los sectores nostálgicos de la pasada dictadura,
representados por "Goli" Stroessner.
Poco antes de conocerse los resultados
oficiales, Duarte reiteró que recurrirá a la Corte
Suprema de Justicia para definir el alcance de un precepto constitucional,
que le prohíbe ejercer otro cargo que no sea la jefatura
del Estado.
Por ello, el mandatario delegó
la titularidad partidaria en uno de sus vicepresidentes, tras asumir
al poder en agosto del 2003, aunque durante su recorrido hoy, por
los locales de votación, reiteró que no cejará
en su empeño por lograr la legitimación del control
efectivo del partido.
Duarte argumentó que, para
asegurar la gobernabilidad en las democracias más avanzadas
del mundo, los jefes del Estado comparten la primera magistratura,
al mismo tiempo que la dirección del partido de gobierno.
Los analistas políticos vaticinaron
también, tras su victoria, que Duarte intentará ahora
reformar la Constitución para reinstalar en la Carta Magna
la reelección del jefe del Estado y poder ser candidato "colorado"
el 2008.
La Constitución de 1992,
la primera del proceso democrático, excluyó esa posibilidad
por temor de la repetición de un gobierno autoritario como
el de Stroessner, aunque Duarte afirma que el objetivo de la reforma
es mucho más amplio. EFE
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