En su
primer día de estancia en Egipto, uno de los principales
aliados de EEUU en la región, la secretaria de Estado trató
con su homólogo egipcio, Ahmed Abul Gheit, la situación
en Irak, Líbano, Siria e Irán, así como las
relaciones bilaterales entre ambos países.
"Hay un acuerdo destacable
de la comunidad internacional respecto a unos requisitos básicos
que debe cumplir el nuevo gobierno palestino liderado por Hamás.
Habrá que ver si el nuevo gobierno es capaz de cumplir las
aspiraciones del pueblo palestino de paz y seguridad", explicó
Rice en una rueda de prensa.
La jefa de la diplomacia estadounidense
insistió en que "Hamás no puede tener un pie
en el campo del terrorismo y el otro en el de la política",
en referencia a la necesidad de que la organización palestina
debe abandonar las armas para lograr el reconocimiento internacional.
Rice recordó que la Hoja
de Ruta es el camino hacia la "paz en la región",
que se alcanzará con dos estados -Palestina e Israel- viviendo
juntos y con seguridad.
"Es muy fácil hablar
de gobiernos y de diplomacia pero hay que poner también en
la balanza las vidas del pueblo palestino y queremos hacernos responsables
de sus necesidades humanas", dijo Rice para asegurar que las
posibles respuestas internacionales ante el futuro gobierno de Hamás
no repercutirán en la población.
Abul Gheith, sin embargo, se desmarcó
en parte del discurso de Rice al apuntar que "debemos dar tiempo
a Hamás. Estoy seguro de que Hamás cambiará
y no debemos dejarnos llevar por los prejuicios".
Sobre la situación en Irak,
la secretaria de Estado explicó que "todos los problemas
que tienen no son comparables a los que tenían con Sadam
Husein, que mataba a miles de personas y las lanzaba a fosas comunes".
Pese a ello, Rice reconoció
que el proceso hacia la democracia "es largo", ya que
no es fácil "llegar a un sistema plural partiendo de
uno cerrado", aunque recordó que el objetivo de la política
exterior estadounidense es que "todos los hombres y mujeres
tengan una serie de derechos vivan donde vivan".
Preguntada sobre el tipo de democracia
que desea su gobierno, Rice dijo que su país "no puede
asumir un papel arrogante ante la democracia", aunque señaló
que hay una "serie de derechos irrenunciables".
Rice
relacionó la situación de Irán con la previa
a la invasión de Irak, donde "Estados Unidos no estaba
sólo advirtiendo de los riesgos de Sadam", y explicó
que el régimen de Teherán debe "observar las
reacciones internacionales a su programa (nuclear)".
"Los
informes del Organismo Internacional de la Energía Atómica
señalan que Irán no ha cooperado", explicó
Rice, que añadió como dato preocupante el hecho de
que Teherán se haya negado a enriquecer uranio en suelo ruso,
tal y como propuso Moscú.
Rice recordó, además,
que Irán mantuvo "en secreto, durante años"
la existencia de su programa nuclear, pese a lo cual aseguró
que los esfuerzos de Washington no son "para impedir el uso
nuclear con fines pacíficos".
"Si desean la tecnología
nuclear, tendrán que desarrollarla como el mundo está
dispuesto a aceptar", concluyó Rice.
La rueda de prensa estuvo principalmente
centrada en la formación del nuevo gobierno palestino y en
la situación en Egipto, aunque Rice destacó que en
su visita ha "venido como amiga y no como juez, para hablar
de los avances en Egipto pero también de los problemas".
Rice, que se reunirá mañana
con representantes de la sociedad civil egipcia, dijo que no por
ello dejó de criticar algunas actitudes del régimen
egipcio como el encarcelamiento del opositor Ayman Nur y el retraso
de las elecciones municipales.
La secretaria de Estado se reunirá
mañana con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, y con representantes
de la sociedad civil, antes de seguir viaje hacia Arabia Saudí
y Emiratos Arabes Unidos. EFE
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