Propiedades en la colonia San Francisco, fueron hipotecadas por el alcalde Miguel Pastor.
 
  • La alcaldía cayó en mora en vista que la administración pasada no cumplió el compromiso de pagar los 76.9 millones correspondientes a las deducciones de sus empleados.

22 de febrero de 2006
Redacción Proceso Digital

Tegucigalpa - Al menos cinco propiedades del municipio, ubicadas en diferentes sectores de la capital, corren el riesgo de perderse, ya que la administración del ex alcalde, Miguel Rodrigo Pastor, las hipotecó por una millonaria suma de dinero con el Instituto Nacional de Jubilaciones y Pensiones de los Empleados Públicos (Injupemp) heredando a la nueva administración una impagable deuda con esa institución al no haber honrado los compromisos de pago.

La información fue revelada hoy por el director del Injupemp, Lucio Izaguirre, durante una conferencia de prensa, ofrecida junto al alcalde de la capital Ricardo Álvarez, con motivo del traslado de los primeros cuatro millones de lempiras, correspondientes a las deducciones que la municipalidad realiza a sus empleados.

“La alcaldía municipal hipotecó en la administración pasada varios inmuebles con el Injupemp y con fecha 23 de diciembre de 2005 sus respectivos representantes legales suscribieron el instrumento número 138, en el cual se establece la readecuación de la deuda y se ofreció en hipoteca cinco propiedades”, detalló Izaguirre.

La hipoteca surge de la deuda millonaria que la administración de Miguel Pastor mantenía con la citada institución de previsión por un monto de 76.9 millones de lempiras, que corresponden a las deducciones realizadas a los trabajadores municipales y que nunca fueron enteradas al Injupemp.

Hasta ahora se desconoce el destino que la administración de Pastor le dio a esos recursos deducidos a sus empleados, ya que nunca presentaron un informe sobre la situación financiera en que dejaba la municipalidad.

La deuda en mención se venía arrastrando desde diciembre de 2004 a la fecha, de los cuales 67.1 millones corresponden a saldos de capital y 9.8 en intereses acumulados.

Eso dio lugar a que esa institución suspendiera, hasta ayer que se entregaron los primeros cuatro millones, los beneficios que ofrecía a los empleados municipales en concepto de préstamos personales e hipotecarios.

Mediante esta hipoteca, suscrita entre el entonces edil Miguel Pastor y las entonces autoridades del Injupemp, la municipalidad se comprometía a pagar la totalidad de la deuda de 76.9 millones de lempiras a más tardar el 30 de diciembre de 2005, pero desafortunadamente no cumplió, lo que hizo caer a la alcaldía en mora.

Las propiedades
Los predios que fueron objeto de negociación son: un inmueble ubicado en la colonia San Francisco, de esta capital, inscrito bajo el número 562, folio 397 y 398 del tomo 43 del Registro de la Propiedad de este departamento y otro conocido como El Molino, registrado bajo el número 47 del tomo 436.

También se hipotecó un lote con una extensión de 35,524.19 metros cuadrados, localizado en la lotificadora Pinares Felicidad en la aldea El Hatillo, otro terreno ubicado en el sector conocido como el Rincón con un área de 30,184.47 metros cuadrados.

Otras de las propiedades hipotecadas, son un predio localizado en la colonia Loarque en la salida al sur de esta ciudad, en donde hoy funciona el mercado Perisur, y un quinto terreno ubicado en el lugar llamado El Inglés, también en la salida al sur de la capital, con una área de 173 manzanas. Es de destacar que parte de este inmueble fue donado a una cooperativa de periodistas y otra parte al club deportivo Motagua, esta última parte no entró en la negociación.

El alcalde Ricardo Álvarez se reunió con el director del Injupemp, Lucio Izaguirre, para finiquitar la deuda con esa institución.
El director del Injumpem destacó la buena fe y la buena intención del actual alcalde en el sentido de honrar esta deuda, pero aclaró que el cheque recibido hoy queda en suspenso, en tanto no se firme el convenio definitivo de pago entre las comisiones negociadores que integrará la corporación municipal actual y las autoridades del Injupemp.

Una vez que eso se haga el Injupemp restituirá todos los beneficios a los 2,445 trabajadores municipales y por lo pronto solo se les reintegrarán los beneficios de préstamos personales e hipotecarios. “Los demás beneficios serán restituidos una vez que el convenio de pago sea firmado e inicie su pronta ejecución”.

Izaguirre dijo desconocer si la hipoteca sobre las propiedades municipales es ilegal, ya que la Ley de Municipalidades sólo establece la ilegalidad de traspasar o hipotecar las áreas verdes de la ciudad. “Sin embargo, ese será objeto de discusión entre las comisiones que analicen este tema para finiquitar todo lo relacionado con la deuda”.

Las autoridades municipales esperan que la Fiscalía Contra la Corrupción abra una investigación sobre esta situación para determinar el destino que se le dieron a esos fondos, deducidos a los trabajadores municipales.

 
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