Un estudio
de la organización Public Citizen de los Estados Unidos dio
a conocer que 30 congresistas apoyaron el TLC con Centroamérica
por razones económicas.
Los congresistas recibieron pagos
en efectivo y donaciones a sus campañas para reelegirse provenientes
del sector industrial y farmacéutico.
Los empresarios repartieron 2,8
millones de dólares entre los treinta congresistas que mantenían
dudas sobre el acuerdo comercial.
Este dinero disipó las inquietudes
de los congresistas y en junio del 2005 cambiaron su criterio y
apoyaron el TLC.
El vocero de Public Citizen, Tood
Tucker, explicó que la mayoría de los pagos provienen
del sector farmacéutico, uno de lo principales beneficiados
del acuerdo.
"El congreso aprobó
en junio del año pasado solamente por unas maniobras del
presidente Bush y una inundación de millones de dólares
de grandes corporaciones a miembros del congreso. Esto refleja que
los TLC no gozan de popularidad ni dentro ni fuera de los Estados
Unidos por ser un negocio de grandes corporaciones. En Centroamérica
pasa lo mismo, en Costa Rica uno de los países más
democráticos, tardan en aprobar este acuerdo ante las dudas"
La mayoría de los pagos oscilaron
entre los 20 mil y 40 mil dólares por el voto a favor del
TLC DR CAFTA. Algunos de los congresistas que recibieron estos pagos
fueron, Robin Hayes, Gregory Meeks y Herny Cuellar. El republicano
Richard Pombo quién mantenía una fuerte oposición
al TLC recibió 40 mil dólares.
Tuker insistió que estas
informaciones son una alerta a los países centroamericanos
para que analicen a fondo cuales son los verdaderos intereses económicos
tras el TLC con los Estados Unidos. "Este acuerdo comercial
pasó en los Estados Unidos gracias a maniobras electorales
y a una inundación de millones de dólares"
El vocero de la organización
Públic Citizen recomendó al país realizar una
investigación para determinar que tipo de pagos se dieron
en Costa Rica y que empresas nacionales o estadounidenses podrían
ofrecer pagos a los diputados costarricenses.
"Los aportes provenían
en su mayoría de la industria farmacéutica norte americana,
para ellos el TLC es estratégico por que quieren subir los
precios para las drogas en Centroamérica y evadir la competencia
de los productos genéricos en la región"
Public Citizen llamó la atención
de los medios de comunicación y a las organizaciones sociales
costarricenses para estar atentos ante posibles pagos a los diputados
para apoyar el TLC. Las empresas farmacéuticas distribuyeron
2.8 millones de dólares en el Congreso estadounidense.
"Estas denuncias le dan un
espacio a los gobiernos centroamericanos para que evalúen
los verdaderos costos y beneficios y cuales son las promesas del
acuerdo. Vemos que el TLC no tuyo un apoyo doméstico real
en los Estados Unidos. El récord negativo del NAFTA tuvo
consecuencias en el CAFTA, los países deben pensar las consecuencias
de estas políticas comerciales".
OPS
también ha advertido
Paralelamente,
la directora de la Organización Panamericana de la Salud
(OPS), la argentina Mirta Roses, dijo el pasado domingo al diario
La Nación que el tema de la salud y las medicinas es uno
de los más delicados dentro del TLC.
Roses dijo que las autoridades de
gobierno deberían estudiar a fondo "qué repercusión
pueden tener determinadas decisiones que se tomen con respecto a
los medicamentos sobre los presupuestos de los ministerios y de
las cajas de seguridad social, que son los principales entes de
adquisición de medicamentos, particularmente para la población
más necesitada".
"No es bueno incorporar el
tema de los medicamentos en un tratado", dijo Roses.
"Pensamos que no es bueno que
el tema de los medicamentos se haya incorporado al tema de los tratados
de libre comercio porque pensamos que no es un producto comercial
igual a los demás", indicó.
La directora de la OPS también
cuestionó el hecho de temas tan delicados como la salud fueran
discutidos a puerta cerrada.
"Nosotros cuestionamos que
no se haya abierto un debate para que la sociedad civil, la población
en general y los actores, como las sociedades profesionales del
área de salud, pudieran expresar cuáles son sus preocupaciones
y posiciones", afirmó.
Roses también señaló
que cuestionaba que no se hubiera hecho "un análisis
de las repercusiones económicas de estas decisiones. En muchos
casos, por ejemplo, restringiendo la posibilidad de la compra pública
de genéricos, una política adoptada por los países".
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