Un
portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Frederick
Jones, dijo a los periodistas que Bush habló con siete líderes
iraquíes, a quienes "felicitó por su liderazgo
y sus esfuerzos por calmar la situación, y por sus declaraciones
en contra de la violencia".
Asimismo, el mandatario estadounidense
les animó a que "continúen trabajando juntos
para frustrar los esfuerzos de los responsables de la violencia
para fomentar el desacuerdo entre las comunidades" étnicas
en Irak, agregó Jones.
Según el portavoz, Bush habló
con el presidente kurdo Jalal Talabani; el primer ministro chíi
Ibrahim al-Jaafari; el presidente del partido chíi más
grande de Irak Abdul-Aziz al-Hakim, y el parlamentario suní
Hajim al-Hassani, entre otros funcionarios.
La espiral de violencia entre las
diferentes facciones en Irak ha ocasionado la muerte de más
de un centenar de personas y la destrucción parcial de más
de 60 mezquitas desde el pasado miércoles.
El Gobierno de Estados Unidos sigue
de cerca la situación en el país árabe, donde
aumentan los tumores de una guerra civil entre las diversos grupos
religiosos.
Ante
la situación caótica, representantes de los suníes
y los chiíes de Irak se reunieron hoy para buscar soluciones
concretas y renovar su llamamiento a la calma y la unidad nacional.
EFE |