La
medida afecta directamente a millones de inmigrantes documentados
e indocumentados que trabajan en Arizona y que mensualmente envían
dinero a sus familias en sus países de origen.
El futuro del controvertido proyecto
de ley HCR 2037, aprobado esta semana por el Legislativo del estado,
estará en manos de los votantes de Arizona durante las elecciones
generales del próximo mes de noviembre.
Tratando de evitar que la iniciativa
sea vetada por la gobernadora de Arizona, Janet Napolitano, los
legisladores republicanos la redactaron de tal manera para que pase
directamente a las urnas.
Según datos del Centro Hispano
Pew, en el estado de Arizona viven cerca de 10 millones de inmigrantes
indocumentados, quienes envían un promedio de 900 millones
de dólares por año a sus países de origen.
De ser aprobado el proyecto de ley,
los inmigrantes se verían obligados no sólo a pagar
a las compañías de envío de dinero -que cobran
unos 10 dólares por el envío de hasta 500 dólares-,
sino también a un nuevo impuesto estatal equitativo a 8 dólares
por cada 100 dólares que envíen.
Se calcula que durante el primer
año de implementación del nuevo impuesto se recaudarían
cerca de 80 millones de dólares, los cuales servirían
para financiar un muro a lo largo de la frontera entre Arizona y
Sonora (México).
Este es sólo uno de los más
de 50 proyectos de ley que han sido presentados ante el Legislativo
de Arizona con el objeto de penalizar a aquellas personas que ingresaron
de manera ilegal al país.
"Esta es otra injusticia en
contra de nuestra gente", dijo Isabel García, abogada
y directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona.
La activista aseguró que los legisladores estatales republicanos
están empeñados "en hacer sufrir a la comunidad
inmigrante".
"Es injusto que un trabajador
que ha ganado su dinero con el sudor de su frente, que ya paga impuestos
estatales y federales ahora tenga que pagar más impuestos,"
sostuvo García.
Indicó que el hecho de que
este proyecto sea llevado a las urnas solo incrementa el clima de
odio y de ignorancia que hay entre los votantes de Arizona.
"La comunidad en general muchas
veces desconoce los dos lados de la moneda, solo escuchan la versión
de los políticos conservadores que aseguran que los indocumentados
vienen a quitarles los trabajos y a beneficiarse de servicios públicos",
dijo García.
En 2005, un total de 16 mil millones
de dólares en remesas fueron enviadas a México, y
2.500 millones de dólares a El Salvador. Para estos países
las remesas representan una de las fuentes más importantes
de ingresos.
García agregó que
este tipo de iniciativas de ley solamente fomenta una división
que enfrenta a los anglosajones en contra de mexicanos, y que no
resuelve el problema de la inmigración ilegal.
El desierto de Arizona ha sido calificado
como el punto más vulnerable de entrada de inmigrantes indocumentados
al país. De acuerdo a la Patrulla Fronteriza, al término
del año fiscal 2005, más de 500.000 inmigrantes indocumentados
fueron arrestados en esa frontera.
Para el inmigrante mexicano Marcos
Luis Santos, la sola idea de tener que pagar otro impuesto le preocupa
y le indigna.
"Nosotros pagamos y pagamos
más impuestos y cada día tenemos menos derechos",
se quejó el jornalero.
Enfatizó
que el dinero que le envía cada quincena a su esposa sirve
para darle de comer a sus cuatro hijos, y que pagar 8 dólares
en impuestos significaría un par de zapatos menos para ellos.
EFE |