En
concreto, en la resolución aprobada el pasado día
cuatro de febrero, se exigía que la República Islámica
"restablezca la suspensión plena y sostenida de todas
las actividades relacionadas con el enriquecimiento y las actividades
de reprocesado, incluidas las actividades de investigación
y desarrollo".
El
director general del Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA), Mohamed El Baradei, ha elaborado este informe confidencial,
al que hoy ha tenido acceso EFE, para los miembros de la Junta de
Gobernadores, con el fin de que los países miembros puedan
evaluar el programa nuclear de Irán ante su próxima
reunión plenaria el próximo 6 de marzo.
"Es
un paso adelante en el proceso de aprendizaje para manejar cascadas"
de centrifugadoras con el objetivo de enriquecer uranio, aseguró
a EFE un diplomático cercano al OIEA que conoce el documento.
En
el informe se especifica que los técnicos iraníes
inyectaron un gas precursor en 10 centrifugadoras en Natanz el día
15 de febrero y que, desde entonces, están en funcionamiento,
mientras que el día 22 se hicieron pruebas a una cascada
de 20 centrifugadoras.
En
el documento se afirma que la introducción de hexafluoruro
de uranio (UF6), un gas precursor que se usa para enriquecer uranio
en Natanz está siendo vigilado por los inspectores de la
ONU.
El
expediente nuclear iraní se remitió al Consejo de
Seguridad en la pasada reunión de Junta, el 4 de febrero,
aunque se había dado tiempo hasta la reunión del próximo
día 6 de marzo para sondear la actitud de Teherán.
Enriquecer
uranio es una actividad legal bajo el Tratado de No Proliferación
de armas nucleares (TNP) siempre y cuando sea para fines pacíficos,
algo que el OIEA no ha podido comprobar de forma definitiva en el
caso de Irán.
El
documento señala que a pesar de que se ha investigado el
programa nuclear iraní desde hace tres años "siguen
abiertas" numerosas preguntas, que "no se han podido esclarecer"
por falta de transparencia.
"La
cuestión fundamental es que después de tres años
de investigación el OIEA sigue sin poder afirmar que el programa
nuclear de Irán es completamente pacífico", aseguró
otra fuente diplomática consultada.
En
el mundo hay sólo ocho países que producen uranio
enriquecido a nivel comercial: EEUU, Rusia, China, Holanda, el Reino
Unido, Alemania, Francia, Brasil y Japón.
El
uranio altamente enriquecido puede emplearse en la fabricación
de armas atómicas, de ahí los esfuerzos de la comunidad
internacional por impedir que Teherán desarrolle esa tecnología.
El
OIEA enviará este informe al Consejo de Seguridad de la ONU
en el que incluirá la decisión que tome la próxima
Junta de Gobernadores del OIEA. EFE
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