En
las últimas 24 horas la montaña, de 5.029 metros
sobre el nivel del mar, generó seis explosiones de intensidad
moderada, las que formaron las columnas de vapor de agua y ceniza,
aunque de momento el Instituto Geofísico no dispone de
informes sobre la caída del material volcánico en
las zonas aledañas.
Las
malas condiciones atmosféricas en la zona del Tungurahua
han impedido a los científicos observar el efecto de las
explosiones, aunque habitantes de poblaciones cercanas indicaron
que uno de los eventos generó un ruido fuerte, como un
cañonazo.
El
Tungurahua, en la cordillera de los Andes, empezó su actual
periodo eruptivo en 1999, y desde entonces ha intercalado periodos
de gran actividad con otros de relativa calma.
Los
científicos que vigilan la montaña calculan que
el proceso eruptivo del Tungurahua durará meses o años
y no descartan la posibilidad de que en algún momento genere
una gran explosión.
Las
autoridades ecuatorianas, que mantienen un estado de alerta moderada
en las zonas aledañas al Tungurahua, donde viven cerca
de diez mil personas, no descartan que pueda pasarse a un nivel
superior de emergencia si aumenta la actividad del volcán.
El
Tungurahua entró en periodo de erupción en 1999,
con explosiones de tipo "estrombolianas", por el volcán
Stromboli italiano, con exhalaciones de piroclastos o rocas incandescentes
que se levantan decenas de metros sobre el cráter, para
luego caer por los flancos de la montaña. EFE