"Espero
la victoria, humildemente, en la primera vuelta. Si no se puede
será en segunda ronda, lo que supondrá un mes más
de trabajo", manifestó al cuestionar los sondeos de
intención de voto que le colocan, con un 27 por ciento
de respaldo, en el segundo puesto en las preferencias del electorado.
Por delante se sitúa la conservadora Lourdes
Flores, con un 33 por ciento del respaldo.
El líder nacionalista consideró que las verdaderas
encuestas están en las calles y en el medio rural, contando
con que las encuestadoras toman sus muestras sólo en las
zonas urbanas.
Durante una gira de campaña por el departamento andino
de Ayacucho, Humala dijo a EFE que desde que formó su partido,
hace ocho meses, no han cesado las presiones.
Se defendió de las denuncias públicas
vertidas contra él -que son investigadas por la Fiscalía
General-, en las que se le acusa de haber participado presuntamente
en delitos de lesa humanidad cuando estaba a cargo, en 1992, de
una base antiterrorista en la selva, en plena guerra contra el
grupo subversivo Sendero Luminoso.
"No hay que perder el contexto, estamos en
campaña, y esto surge desde que Ollanta se colocó
como número uno a nivel nacional. Hemos roto el 'status
quo' a la derecha tradicional", recalcó en relación
al momento en que saltó por algunos días al primer
puesto en los sondeos y coincidió con las denuncias ante
la Fiscalía.
"Yo no he violado derechos humanos de ninguna
persona, soy militar de carrera, con 24 años de servicio,
he combatido con honor", aseveró.
Para Humala, las denuncias forman parte de un
complot para "destruir la candidatura del que llaman un 'outsider'
y un 'antisistema'" y acusó al Gobierno y resto de
partidos de estar involucrados.
Así,
calificó de "asquerosa" la campaña electoral
y dijo que la política peruana es una "cloaca".
Sobre su cuestionada ideología, surgió de su admiración
por el escritor y político José Carlos Mariátegui
y el historiador Jorge Basadre, así como por Víctor
Raúl Haya de la Torre, ideólogo del denominado pensamiento
indo-americano basado en el nacionalismo y el antiimperialismo,
todos ellos peruanos.
El general y gobernante francés Charles
de Gaulle es también una referencia para Humala, así
como del pacifista indio Mohandas Ghandi, conocido como el "Mahatma",
según reconoció el ex comandante de 42 años.
El candidato del partido Unión por el Perú
(UPP) recordó que el 29 de octubre de 2000 protagonizó,
junto a su hermano Antauro, un levantamiento militar contra el
"régimen corrupto de Alberto Fujimori", pero
ahora cree que "el camino es la paz, la reconciliación
y las alternativas del sistema democrático".
Tras ser amnistiados, Ollanta fue destinado como
agregado militar a Francia y Corea del Sur, mientras que Antauro
lideró otro levantamiento, el 1 de enero de 2005 en la
ciudad andina de Andahuaylas, que le llevó a prisión.
Sujeto a la ley
"Nadie, ni siquiera yo, está por encima
de la ley", señaló al ser preguntado si indultaría
a su hermano si se convierte en el próximo presidente de
Perú.
Los Humala forman parte de un clan familiar, liderado
por el patriarca, Isaac, fundador del denominado Movimiento Etnocacerista,
de marcada ideología ultranacionalista y que predica la
xenofobia contra Israel, Estados Unidos y Chile.
Ollanta Humala se ha ido desligando de esa ideología,
lo que ha provocado serias discrepancias en el seno familiar,
según reconoció.
Sus planes de gobierno no incluyen nacionalizar
las empresas, pero sí los recursos naturales, así
como revisar los contratos para que las multinacionales paguen
impuestos de la renta y regalías, y además reduzcan
las tarifas.
Generación de empleo, transferencia tecnológica,
planes de desarrollo en las comunidades y respeto al medioambiente
son otras exigencias que impondría a las empresas, de acuerdo
a su plan de gobierno denominado "La gran transformación".
El sector agrario será una prioridad y
con ello defender a los productores de hoja de coca, porque "la
coca es parte de la identidad cultural".
Para ello se asumirá el problema del excedente
de coca que va a parar a la elaboración de cocaína,
desde el Ministerio de Agricultura, y no desde Interior.
"Hay que buscar la rentabilidad del excedente
y la industrialización, ahí debemos trabajar con
los países involucrados con el consumo de cocaína,
con la Unión Europea y EEUU, para que nos ayuden a buscar
un mercado rentable", recalcó.
Reconoció que mientras exista el narcotráfico
habrá un problema de seguridad y asumió la existencia
de remanentes de Sendero Luminoso.
Estos, agregó, "no amenazan la seguridad
del Estado" y cifró sus miembros en unos 200 hombres
desperdigados en Ayacucho y Huallaga (selva central).
Humala concluyó el pasado lunes una gira
de campaña por Ayacucho, una de las zonas más castigadas
por la guerra que asoló el país entre 1980 y 2000,
donde prometió reparaciones para las víctimas.