07 de marzo de 2006
Por Dagoberto Rodríguez
drodriguez@proceso.hn
  • Un ardiente verano enfrentarán capitalinos durante la actual temporada seca
  • Los Laureles sólo cuenta con una reserva de cinco millones de metros cúbicos

Tegucigalpa - Un ardiente verano enfrentarán los más de un millón de habitantes de la capital hondureña a raíz del drástico descenso en los niveles de agua en las principales reservas del líquido existentes en la ciudad, aunado al incremento de los incendios forestales en los pocos bosques que aún quedan en pie en los alrededores del municipio.

La represa Los Laureles que suple de agua potable a más del 30 por ciento de la población capitalina, es decir, a unos 390 mil habitantes, es la que mayor descenso de sus niveles presenta, ya que tiene una capacidad de almacenamiento de 10.5 millones de metros cúbicos y actualmente apenas cuenta con una reserva de 5 millones.

Entre tanto, el embalse Concepción que cubre al 60 por ciento de los 1.3 millones de habitantes de Tegucigalpa y Comayagüela, cuenta con una capacidad de almacenamiento de 35 millones de metros cúbicos, pero su nivel actual es de 27 millones, es decir, que presenta actualmente un déficit de 8 millones de metros cúbicos.

En su nivel óptimo estos importantes reservorios, más otras fuentes adicionales como la reservas de El Picacho y Miraflores, producen juntas unos 2,406 litros por segundo, no obstante, su nivel actual no supera los 1,800 litros por segundo.

Los niveles de agua de la represa Los Laureles han disminuido dramáticamente.
Frente a esa situación el Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA) ha iniciado una serie de medidas encaminadas a sancionar el derroche del vital líquido y hacer conciencia en la población sobre el uso racional del mismo, por lo menos, en los próximos 75 días que se prolongará la época seca.

A pesar de que las autoridades del SANAA aseguran que aún no se están aplicando medidas de racionamiento, muchos barrios y populosas colonias capitalinas ya han comenzado a sentir los efectos de la falta de agua, por lo que han tenido que recurrir a los tanques cisternas que venden el barril en 20 y hasta treinta lempiras (1.5 de dólar)

Cada mañana los medios de comunicación son inundados por llamadas de de usuarios que se quejan por la falta del líquido en sus viviendas, incluso, por semanas. Mientras, en algunos sectores todos los días cientos de personas hacen fila frente a los carros cisternas peleándose para conseguir una cubeta del líquido.

Déficit alarmante
De acuerdo a datos oficiales, Tegucigalpa, la capital hondureña, está compuesta por unos 450 barrios y colonias y enfrenta un déficit de provisión de agua de un 45 por ciento, debido a su irregular topografía que impide llevar el servicio a decenas de comunidades que se localizan en las partes altas de la ciudad.

Jorge Méndez, gerente del SANAA, dijo que la ciudad requiere actualmente de un nuevo embalse que permita suplir la necesidad de toda aquella población que no tiene acceso al líquido, pero mientras eso sucede esta institución está adoptando estrategias para suplir la demanda, especialmente en los barrios de difícil acceso e irregular topografía.

Dijo que con el actual nivel que presentan Los Laureles y La Concepción se podrá hacer frente a los próximos 75 días que se estima durará el verano, pero eso dependerá del uso racional que hagan los capitalinos del servicio y del arreglo que se hagan de las tuberías que se encuentran en mal estado por las rupturas y la antigüedad de las mismas.
En algunas partes de la represa es evidente la merma en el nivel del agua.

Otro de los problemas que afectan la dotación adecuada son los constantes incendios forestales que se registran en las principales áreas de reserva forestal y que reducen la capacidad de los bosques de producir el vital líquido.

Méndez apuntó que el gobierno a través del SANAA adoptará una serie de medidas para suplir de agua potable aquellas colonias que carecen del servicio, entre ellas, la dotación de tanques movibles, conocidos como “Rotoplas” que sean administrados por juntas de agua electas por las mismas comunidades beneficiadas.

Por su lado, el alcalde capitalino Ricardo Álvarez expresó su preocupación por el problema de agua en el municipio y dijo que la alcaldía pretende enfrentarlo con la distribución de más de 10 millones de galones de agua en los próximos meses a través de tanques cisternas, para lo cual se invertirán más de 10 millones de lempiras del presupuesto municipal.

El munícipe dijo que el programa de dotación gratis de agua que ya puso en marcha en los barrios más pobres de la capital beneficiará a miles de familias capitalinas, las cuales tendrán un ahorro global de cuatro millones de lempiras, en vista que ya no tendrán que comprarla a los acarreadores que llegan a sus colonias a venderlas a precios exorbitantes.

Multas

Los Laureles tiene una capacidad de almacenamiento de 10 millones de metros cúbicos y actualmente solo tiene 5.
Edwin Javier Názar, portavoz del SANAA dijo que esta institución ha iniciado una serie de acciones y medidas para evitar el derroche de agua en toda la ciudad, entre ellas, la aplicación de multas entre los 600 y 1,000 lempiras a las personas o negocios que sean encontrados lavando carros o regando jardines con mangueras.

Asimismo, se contempla la aplicación de racionamientos programados y la disminución de las horas de servicio en la medida que bajen los niveles de las reservas existentes en los embalses La Concepción, Los Laureles y El Picacho.

El funcionario indicó que el enemigo número uno del SANAA es el uso de mangueras, por lo que llamó a la población a tomar conciencia y hacer un uso adecuado y racional del líquido de modo que permita superar la época seca, hasta la llegada del invierno, que es cuando los embalses recuperan sus niveles óptimos.

 
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