Ese
repliegue, que se completará el próximo mayo, se
debe al "continuo progreso" de las fuerzas de seguridad
iraquíes, que se cifran ya en 235.000 efectivos, explicó
Reid.
Sin embargo, el ministro subrayó que la reducción
de los efectivos británicos no implicará ceder a
las fuerzas iraquíes la responsabilidad de garantizar la
seguridad en el país, donde la situación es "difícil
y delicada".
"Seguiremos (en Irak) tanto tiempo como se nos necesite,
se nos quiera y hasta que terminemos nuestro trabajo", indicó
Reid, quien hizo hincapié en que las tropas británicas
hacen una labor "magnífica" que está teniendo
"un efecto positivo" en el país árabe.
Traspaso de fuerzas
El ministro anunció que, en las próximas semanas,
una comisión integrada por miembros del Gobierno iraquí,
mandos militares y altos representantes de la coalición
empezarán a evaluar si se dan las condiciones adecuadas
en algunas zonas del país para que las fuerzas iraquíes
se hagan cargo de la seguridad.
El titular de Defensa admitió que "en algunas áreas
de Irak se ha producido un aumento de la violencia sectaria",
si bien no atribuyó la retirada militar a esa circunstancia.
Según el ministro, los insurgentes pretenden "resquebrajar
la voluntad de las fuerzas de la coalición de apoyar a
Irak", aunque "el pueblo iraquí no será
derrotado" por el terrorismo.
El Reino Unido, que ha sufrido 103 bajas desde el comienzo de
la invasión de Irak en 2003, tiene actualmente movilizados
en ese país unos 8.000 soldados, la mayoría implicados
en la llamada "Operación Telic" en la provincia
meridional de Basora. EFE