Los
trabajadores del transporte paralizaron sus unidades desde las
seis de la mañana en el bulevar Fuerzas Armadas a la altura
de la colonia El Carrizal, al norte de la ciudad, luego del asesinato
de varios de sus compañeros durante el fin de semana, lo
que obligó a los usuarios a caminar para llegar a sus empleos.
En las últimas semanas la violencia se ha recrudecido en
la capital hondureña, así como en otras importantes
ciudades del país, pero el ministro de Seguridad asegura
que todo se “debe a una situación de percepción”
porque las cifras son menores a las registradas antes de que asumiera
el cargo.
Los protestantes exigieron al gobierno mayor seguridad para poder
trabajar y denunciaron que están cansados que los delincuentes,
principalmente los pandilleros que los obligan a pagar el denominado
“impuesto de guerra”, cometan sus fechorías
con total impunidad y muchas veces en contubernio con los mismos
policías.
“Queremos que el ministro salga de su oficina y salga a
la calle a detener a los delincuentes, porque ya no aguantamos.
Estamos cansados que sigan asaltándonos y matando a nuestros
compañeros, sin que las autoridades hagan nada para detener
a los criminales”, dijo uno de los protestantes.
Fin de semana violento
A pesar de las tibias medidas adoptadas por la Secretaría
de Seguridad en los últimos días, la violencia no
da tregua a los hondureños, ya que sólo el fin de
semana se reportaron más de doce personas muertas por diferentes
hechos violentos relacionados con la delincuencia.
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Durante
el fin de semana se reportó la muerte violenta
de doce personas. |
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Entre las víctimas reportadas este fin se semana
se encuentra un oficial dado de baja de la Policía
Preventiva, identificado como José Timoteo Reina
Gómez (38), quien fue plagiado por desconocidos y
posteriormente ejecutado a balazos en la carretera de que
conduce al sur del país, a unos 60 kilómetros
de la capital. |
Reina Gómez desapareció el sábado a las siete
de la mañana, tras salir de su vivienda en una camioneta
color negro. En ese momento era acompañado por su guardaespaldas
Luis Alfonso Cruz Romero, cuyo paradero hasta hoy era desconocido.
También se reportó la muerte del motorista Santos
Javier Reyes, quien laboraba en una unidad del transporte urbano
que cubre la ruta Carrizal- Universidad Nacional Autónoma
de Honduras (UNAH). Reyes fue asaltado por cuatro delincuentes
que lo obligaron a entregar el dinero de su trabajo frente a los
asustados pasajeros.
Además de estas muertes, las autoridades reportaron los
asesinatos de otras diez personas, todos en hechos violentos.
El director de Medicina Forense, Amilcar Rodas, reveló
que en la mayoría de los asesinatos registrados en los
últimos meses, los homicidas utilizaron armas 9 milímetros,
38, 40 y también AK-47, cuya tenencia y uso está
prohibido por los cuerpos de seguridad del estado.
Otro elemento importante es que en los análisis realizados
a muchas de las víctimas, se establece la presencia, cada
vez más frecuente, de de diferente tipo de drogas como
Marihuana y Cocaína. Antes solo se encontraban residuos
de alcohol en los cadáveres y los agresores, pero ahora
hay otros estupefacientes de por medio.