El
fiscal general de Honduras, Leonidas Rosa, declaró que
se ha solicitado "asistencia fiscal a otros países
(entre ellos México y Venezuela) para determinar las circunstancias
que rodean" este caso.
El avión con bandera mexicana, serie 010,
con registro XB-JPL, fue traído a Tegucigalpa por dos pilotos,
quienes lo dejaron aparcado en un extremo de la pista aérea.
Rosa, al inspeccionar hoy la aeronave, dijo que
la misma tendría un valor de entre cinco y 10 millones
de dólares.
Se mostró sorprendido de cómo se
deja abandonado un bien de tan alto valor y no quiso comentar
las hipótesis que maneja el Ministerio Público en
relación con este caso.
"Estamos tratando de investigar adecuadamente,
profundamente, con todos los elementos técnicos para poder
indicar la hipótesis del Ministerio Público",
comentó.
En una entrevista separada, el director de Aeronáutica
Civil, Guillermo Seaman, dijo que los propietarios de la nave,
una vez que sean identificados, deberán pagar una multa
de cinco millones de lempiras (unos 262.881 dólares).
"Tenemos que verificar quiénes son
los propietarios de este avión y la infracción en
que han incurrido al haber ingresado al territorio hondureño
con los permisos (de vuelo) ya por expirar", explicó
el funcionario.
Dijo que la nave fue traída al país
por los pilotos mexicanos Carlos Enrique Mecner y Felipe Rivielo,
"quienes ingresaron normalmente, con sus pasaportes en regla,
pagaron todos los derechos y salieron el día siguiente"
del país.
Explicó que la nave tenía plan
de vuelo y que de antemano los pilotos habían solicitado
el permiso de ingreso a Toncontín.
Por tal razón, consideró que "no
había razón o motivo alguno para detenerlos".
Según las informaciones preliminares, el avión salió
de Venezuela a Mérida (México) y de allí
a Toncontín, donde aterrizó hacia las 23.00 hora
local (5.00 GMT) del 25 de febrero.
En principio se dijo que el avión fue
traído al país por tres personas, aunque Seaman
solamente identificó a los dos pilotos mexicanos.
Una portavoz del Ministerio Público había
dicho también que la tripulación del avión
no fue registrada en las oficinas de Migración debido a
que su llegada se produjo a altas horas de la noche.
El avión se encuentra actualmente bajo
la custodia de la Fuerza Aérea Hondureña.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos
de Honduras, Ramón Custodio, demandó la investigación
de este caso. EFE