Los
resultados preliminares de la autopsia determinaron que Milosevic
murió de un infarto de miocardio, pero su familia sostiene
que fue envenenado en la cárcel del TPIY, donde esta siendo
procesado desde 2002 por genocidio y crímenes de guerra.
Marko
Milosevic repitió la acusación a su llegada hoy
al aeropuerto de Amsterdam en unas declaraciones a la televisión
en las que dijo que su padre "no murió, lo mataron.
Fue un asesinato".
Fuentes
del INF dijeron hoy que los forenses holandeses informarán
a sus colegas rusos de la autopsia efectuada a Milosevic el pasado
domingo y les aportarán datos e imágenes, en una
sesión que durará varias horas.
Una
portavoz del TPIY, Alexandra Millenhof, declaró hoy que
esperan esta semana un informe completo y los resultados de las
pruebas toxicológicas realizadas al cadáver.
La
muerte de Milosevic se produjo un día después de
que enviara una carta a la embajada rusa en Holanda en la que
pedía ayuda y afirmaba que un análisis había
detectado en su sangre un poderoso medicamento que anula los efectos
del tratamiento contra la hipertensión que recibía.
El
TPIY había denegado en febrero pasado permiso a Milosevic,
que sufría hipertensión crónica y problemas
cardiacos, para trasladarse a un hospital de Moscú.
El
ex presidente yugoslavo se quejó de encontrarse peor y
de que no surtían efecto los medicamentos que le recetaban
los médicos.
El
toxicólogo holandés Donald Uges confirmó
el lunes que en un análisis hace dos semanas había
hallado Rifampicina -un antibiótico usado para la lepra
y la tuberculosis- en la sangre de Milosevic.
Uges
dijo que cree que Milosevic ingería deliberadamente esos
medicamentos para anular su tratamiento y empeorar su salud con
el fin de convencer al TPIY de la necesidad de trasladarle a Moscú.
Esta
hipótesis cuestionaría la seguridad en las dependencias
del TPIY en Scheveningen (La Haya) y plantea interrogantes sobre
quién pudo dar esos medicamentos a Milosevic.
Millenhof dijo hoy que todas las visitas son sistemáticamente
registradas a su entrada a la cárcel del TPIY y sólo
existe un trato privilegiado para los abogados defensores, aunque
reconoció que "en todas las cárceles hay contrabando".
Marko
Milosevic, cuyo visado holandés de tres días expira
mañana, miércoles, tiene apenas un día para
decidir dónde quiere enterrar a su padre.
La
familia desea hacerlo en Belgrado, pero Marko Milosevic ha dicho
que esto sólo será posible si las autoridades serbias
dan garantías a su madre, Mirjana Markovic, buscada por
la Justicia serbia por un caso de corrupción.
De
no poder ser en Serbia, Milosevic será enterrado en Moscú,
donde residen Markovic, su hijo Marko y el hermano mayor de Milosevic,
Borislav. EFE