Al término de la reunión celebrada en esta ciudad
colonial guatemalteca, los cancilleres suscribieron una declaración
en la que acordaron "utilizar todos los canales diplomáticos
y políticos" para transmitir "a los actores relevantes
de EEUU" sus posiciones respecto a la reforma migratoria
que se debate en esa nación.
En
el documento, los cancilleres de Centroamérica, México,
Colombia, la República Dominicana y Ecuador subrayaron
que respetan el derecho soberano de EEUU de dictar su política
migratoria y de seguridad, pero advirtieron que "el endurecimiento
de las políticas migratorias no representa una solución
integral para afrontar los retos que impone el fenómeno
migratorio".
"Para
lograr una reforma migratoria integral y adecuada a la realidad",
debe establecer "esquemas de trabajadores temporales, así
como la regularización del estatus migratorio de las personas
que se encuentran indocumentadas (en EEUU)", señalaron
los cancilleres.
Esos
elementos, indicaron, "son esenciales para lograr procesos
migratorios legales, seguros, ordenados y respetuosos de los derechos
humanos".
La
reforma migratoria que promueve el legislador republicano James
Sensenbrenner, que fue aprobada por la Cámara de Representantes
en diciembre y el Senado debatirá próximamente,
criminaliza a los indocumentados y contempla la construcción
de un muro en la frontera sur de EEUU para evitar la entrada de
inmigrantes ilegales.
El
canciller de Guatemala, Jorge Briz, dijo a los periodistas que
coincidió con sus colegas en que, de momento, es "más
preocupante la intención de que nuestros inmigrantes indocumentados
sean penalizados" y no tanto el tema de la construcción
del muro.
En
ese sentido, el ministro de Exteriores de El Salvador, Francisco
Lainez, dijo que "no podemos sentarnos a llorar frente un
muro, cuando lo importante es velar por el bienestar de los inmigrantes.
A los que están adentro (de EEUU) no les preocupa el muro".
Por
su parte, el embajador de Colombia ante EEUU, el ex presidente
Andrés Pastrana, quien lideró el proceso de cabildeo
y negociación en Washington, explicó las acciones
que han impulsado ante las autoridades estadounidenses "para
lograr una reforma migratoria integral".
"Hemos
mantenido un discurso unificante y respetuoso de la soberanía
de EEUU, y hemos demostrado lo mucho que nuestros países
están haciendo en favor de los intereses" de EEUU
en materia de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo
y la seguridad, precisó.
Sumado
esto a "la sensibilización" de los congresistas
"sobre los aportes que nuestros inmigrantes hacen a la economía
estadounidense con el pago de sus impuestos, y a las economías
de nuestros países con el envío de sus remesas",
hace confiar en una "resolución favorable", dijo
el canciller mexicano, Luis Ernesto Derbez,.
Derbez
agregó que es previsible que, aunque el Congreso estadounidense
conozca la reforma migratoria el 27 de marzo, "esa no será
una fecha fatal", ya que existen altas posibilidades de que
la discusión se prolongue y que se modifique substancialmente
por las más de cien enmiendas presentadas al proyecto original.
Además
de Briz, Lainez y Derbez, en la reunión participaron los
cancilleres de Belice, Assad Shoman, y de Ecuador, Francisco Carrión.
Honduras,
Nicaragua y Panamá estuvieron representados por sus vicecancilleres
Eduardo Reina, Javier Williams y Ricardo Durán, respectivamente.
Por
la República Dominicana asistió Rosario Graciano,
subsecretaria de Estado de Relaciones Exteriores para Asuntos
Consulares y Migratorios; por Costa Rica José Joaquín
Chavarri, director general de política exterior, y por
Colombia, además de Pastrana, el vicecanciller Camilo Reyes.
Los
cancilleres acordaron una cuarta reunión en los primeros
días de mayo, en un lugar aún no definido. EFE