Con
el paro, los empleados buscan presionar al Gobierno para que incluya
en el Presupuesto General de la Nación del año 2006,
pendiente de aprobación en el Parlamento de Honduras, las
partidas presupuestarias correspondientes para hacer frente a
esta obligación.
El
presidente del Sindicato de Trabajadores del Hospital Escuela,
Hilario Espinoza, dijo que en el movimiento participan trabajadores
de las áreas administrativas y técnicas del centro
asistencial.
Informó
de que otras 10 organizaciones sindicales de igual número
de dependencias estatales paralizarán sus labores mañana,
si hoy el Gobierno no da una respuesta favorable a sus planteamientos.
Espinoza
recordó que los incrementos salariales fueron aprobados
en el año 2000, cuando era presidente de la República
el liberal Carlos Flores (1998-2002).
Dijo
que los aumentos debieron entrar en vigor en abril de 2001, pero
que desconocen las causas por las cuales el Gobierno de Flores,
y posteriormente la administración del nacionalista Ricardo
Maduro (2002-2006), no cumplieron con el compromiso.
El
incremento favorecería a unos 12.000 empleados de varios
ministerios, entre los que mencionó los de Salud, Educación,
Finanzas y Transporte y Vivienda.
El
dirigente indicó que los aumentos representan unos 600
millones de lempiras (unos 31,5 millones de dólares) acumulados
desde el año 2000.
Dijo
que el nuevo presidente de Honduras, Manuel Zelaya, cuando estaba
en campaña política ofreció a las organizaciones
sindicales que en su Gobierno se cumpliría con el decreto.
El
ministro hondureño de Salud, Orison Velásquez, declaró
que su Gobierno responsablemente ha integrado una comisión
técnica para analizar los compromisos adquiridos por administraciones
anteriores.
"Yo
voy a buscar una solución dialogada con ellos", expresó
el funcionario.
El ministro hondureño de Finanzas, Hugo Noé Pino,
por su parte, consideró que el movimiento no tenía
razón de ser, ya que el Gobierno busca una solución
a este problema. EFE