La
Corte ordenó al Estado pagar a López 25.000 dólares
por concepto de daño material, 10.000 dólares por
daño inmaterial y otros 10.000 dólares por costos
y gastos.
La
sentencia señala que, además, Honduras deberá
pagar 2.000 dólares a la esposa de López y un total
de 8.000 dólares a sus cinco hermanos por daños
materiales.
Por
daños inmateriales, el Estado debe pagar 10.000 dólares
a la esposa de López; 4.000 dólares a cada uno de
sus diez hijos, 14.000 dólares a los padres de la víctima
y mil dólares a cada uno de sus cinco hermanos.
La
Corte también ordenó a Honduras que adopte medidas
para crear "las condiciones que permitan asegurar a los reclusos
de los centros penales alimentación adecuada, atención
médica y condiciones físicas y sanitarias consecuentes
con los estándares internacionales".
También
le obliga a "implementar un programa de capacitación
en derechos humanos para los funcionarios que trabajan en los
centros penitenciarios".
El
7 de julio de 2003, la Comisión Interamericana de Derechos
Humanos (CIDH) demandó ante la Corte a Honduras por la
violación de los derechos a la integridad personal, libertad
personal, garantías judiciales, protección judicial
e igualdad ante la ley, en perjuicio de López Alvarez.
La
CIDH señaló que se privó a López de
su libertad personal a partir del 27 de abril de 1997, fecha en
la que se le detuvo por presunta posesión y tráfico
ilícito de estupefacientes.
El
7 de noviembre de 2000, el juez al frente de la causa dictó
una sentencia condenatoria en contra de López Alvarez,
la cual anuló el 2 de mayo de 2001 la Corte de Apelaciones
de la Ceiba, Honduras.
Posteriormente,
el 13 de enero de 2003, el Tribunal de primera instancia dictó
una nueva sentencia, confirmada por la Corte de Apelaciones de
la Ceiba, que absolvió a López Alvarez.
Sin
embargo, López permaneció detenido hasta el 26 de
agosto de 2003
La
sentencia de la Corte Interamericana, entidad con sede en San
José de Costa Rica, se produjo en el LXX Período
Ordinario de Sesiones del alto tribunal celebrado del 30 de enero
al 9 de febrero de 2006.
La
Corte es una institución judicial autónoma de la
Organización de Estados Americanos, cuyo objetivo es la
aplicación e interpretación de la Convención
Americana sobre Derechos Humanos. EFE