La juez federal de Miami Joan A. Lenard se mostró "muy
conmovida y receptiva" al escuchar la descripción
de los abusos, dijo a EFE Oscar Reyes, uno de los demandantes
contra López Grijalba.
El
ex jefe de Inteligencia Militar ha sido vinculado con el secuestro,
tortura, violación y asesinato de unas 184 personas en
la década de los 80 en Honduras.
Al
final de la vista, la magistrada solicitó a los abogados
que presenten el próximo jueves un informe que resuma las
pruebas y los detalles legales de los supuestos abusos cometidos
por López Grijalba.
"Le
tenemos que entregar el documento (de las pruebas) la semana que
viene, y es probable que en un par de semanas tengamos ya la sentencia",
expresó Matt Eisembrandt, abogado de los seis demandantes
en este caso.
Con
toda probabilidad, Lenard, quien ya declaró al también
ex jefe de la desaparecida Dirección de Investigación
Criminal (DNI) de Honduras responsable por violaciones a los derechos
humanos, determinará ese día la indemnización
que tendrá que pagar el acusado, dijo el abogado.
"La
sentencia dirá algo sobre las responsabilidades, pero tendrá
que ver sobre todo con la cantidad de dinero por daños
y perjuicios que Grijalba deberá pagar a los demandantes",
indicó Eisembrandt.
Además
de Oscar Reyes testificó hoy su esposa, Gloria Reyes, quien,
junto con su marido, fue secuestrada en 1982 en su casa de Honduras,
trasladada a un lugar desconocido y torturada por miembros del
Batallón 3-16, sección que dependía de la
Inteligencia Militar (G-2).
"Aquel
8 de julio de 1982 entraron en nuestra casa por la noche, nos
vendaron los ojos, amordazaron y, a culatazos e insultos, nos
sacaron de la ciudad (Tegucigalpa)", recordó con dolor
Reyes.
Reyes,
fundador de la Escuela de Periodismo de la Universidad Nacional
Autónoma de Honduras en 1970 y director de ella durante
12 años, relató algunos de las abusos que cometieron
contra él y su esposa en aquellos días.
"A
mí, me dieron choques eléctricos en los genitales,
igual que a mi esposa, a quien aplicaron descargas eléctricas
en la vagina y le destrozaron los ovarios", detalló.
"Otras
veces -prosiguió- me colgaban de las esposas por detrás
de la espalda en el aire y me apaleaban como si fuese una piñata
hasta que me desmayaba de dolor".
El
ex militar hondureño ya fue demandado en el 2002 por el
secuestro, tortura, desaparición y asesinato de civiles
hondureños durante los años 80, entre ellos el del
dirigente estudiantil Manfredo Velásquez, en 1981.
Zenaida
y Héctor Ricardo Velásquez, hermana e hijo respectivamente
de Manfredo, son dos de los demandantes en la acción judicial
contra López Grijalba.
También
demandan los parientes de Hans Madisson, estudiante secuestrado
durante la misma redada y quien fue asesinado.
En
el 2004, la Oficina de Inmigración y Aduanas de Estados
Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) deportó al
coronel retirado a Honduras, aunque no fue detenido a su llegada
al no haber una orden de captura en su contra.
El
ex militar entró en 1998 en Estados Unidos con un visado
de turista y poco después se acogió al Estatus de
Protección Temporal (TPS).
La
demanda contra López Grijalba fue presentada por El Centro
de Justicia y Responsabilidad (CJA, por sus siglas en inglés),
una organización de derechos humanos con sede en San Francisco
(California, EEUU). EFE