Dijo que de acuerdo con estimaciones de grupos humanitarios, la cifra oficial de 3.600 inmigrantes muertos en la frontera desde 1995 hasta hoy "es muy conservador", ya que hay múltiples testimonios de inmigrantes que han visto cuerpos sin vida durante el cruce de desiertos y montañas, de los que luego no se ha confirmado su recuperación.
Ante esta situación, la CNDH considera que la puesta en funcionamiento de una línea telefónica gratuita podría aumentar considerablemente las posibilidades de localizar cuerpos o restos óseos en las zonas de alto riesgo para los inmigrantes.
La información recabada se entregaría a las autoridades mexicanas y, en su caso, éstas informarían a Estados Unidos para que se cumpla la localización, identificación y entrega del cadáver a los familiares, dijo la Comisión.
La CNDH, organismo público autónomo, reiteró que la medida está en estudio.
México y Estados Unidos comparten una frontera de 3.200 kilómetros por la que cada año cruzan medio millón de mexicanos indocumentados.
Se calcula que cada año mueren unas 400 personas en su intento de cruzar esta línea divisoria, ya sean arrastrados por la corriente del Río Bravo, mordidos por animales ponzoñosos, atacados por asaltantes o traficantes de indocumentados, o por deshidratación en el desierto de Arizona. EFE