El mensaje de Washington fue que "cualquier intento de fomentar la violencia sectaria (en Irak) o quizás transportar piezas que podrían usarse en bombas caseras (contra sus soldados) es inaceptable" para EEUU, explicó el presidente.
Washington y Teherán han expresado su voluntad de mantener conversaciones sobre la seguridad de Irak, aunque ambos países han subrayado que el diálogo se ceñirá estrictamente a ese asunto y no se abordará el conflicto en torno al programa nuclear iraní.
Bush sí que se refirió a este tema en la rueda de prensa de hoy, en la que alertó del peligro que representaría un Irán con armas nucleares.
En opinión del presidente, con ese arsenal Irán "podría chantajear al mundo" y transferir la tecnología a otras naciones. "Este es un país que se aleja de los acuerdos internacionales", recalcó.
Irán mantiene que su programa nuclear tiene como objetivo producir electricidad, mientras que EEUU cree que su meta es militar.
A pesar de estas advertencias, Bush no mencionó en momento alguno la posibilidad de una opción militar para lidiar con Irán, sino que insistió en que la vía es diplomática.
"El EU-3 (Alemania, Francia y Reino Unido) liderará nuestras negociaciones con Irán sobre armas nucleares y eso es importante porque los iraníes deben oír que hay una voz unificada", dijo.
Esa voz debe decir que los iraníes "no deben tener la capacidad de fabricar una bomba nuclear y/o el conocimiento de cómo hacer una bomba nuclear, por el bien de la seguridad del mundo", afirmó Bush.
El presidente afirmó que la tarea de EEUU es asegurarse de que "la voluntad internacional sigue fuerte y unida para poder resolver este tema de forma diplomática".
Bush realizó estos comentarios en su segunda conferencia de prensa formal de este año, en la que el tema dominante fue la situación en Irak, en coincidencia con el tercer aniversario de la invasión militar de ese país. EFE