La
esposa del gobernador de Florida y cuñada del presidente
estadounidense, George W.Bush, formuló la declaración
en el estado mexicano de Guanajuato (centro), de donde es oriunda,
señaló la emisora.
"No
puedo opinar sobre asuntos políticos, pero sólo
espero que los problemas se resuelvan pronto y que la gente en
Estados Unidos comprenda que los inmigrantes aportamos grandes
cosas al país", enfatizó la cuñada del
jefe de la Casa Blanca.
Columba Bush visitó una comunidad rural de Guanajuato para
entregar ayuda educativa a jóvenes pobres, señalaron
fuentes de su entorno.
El presidente de EEUU presentó hoy su plan de trabajadores
huéspedes como parte de la solución al debate sobre
la reforma migratoria que prepara el Congreso y que aliviará
la "presión" en las fronteras.
Bush, quien el próximo jueves visitará México
para reunirse con su homólogo Vicente Fox, señaló
que "debemos recordar que hay personas haciendo trabajos
que no harían los estadounidenses y que están contribuyendo
a la vitalidad económica" de EEUU.
Su propuesta no convence a algunos congresistas, que temen que
el llamado plan de trabajadores "huéspedes" termine
por convertirse en una amnistía para los alrededor de 12
millones de indocumentados que actualmente viven en territorio
estadounidense.
Bush aclaró que esos temores son infundamos y que Estados
Unidos "es una nación de inmigrantes pero también
una nación de leyes".
Fox se ha manifestado optimista de que el Senado en Washington
apruebe "pronto" una reforma que garantice el flujo
de personas "legal, ordenado y respetuoso de los derechos
humanos y laborales" de los inmigrantes.
México aspira a que esa medida conduzca en el futuro a
la "regularización" de los indocumentados y rechaza
propuestas de varios políticos conservadores de EEUU de
construir más muros en la frontera y criminalizar a los
indocumentados.
Se estima que unos 10 millones de mexicanos viven en EEUU, la
mitad de ellos sin documentos legales.
Los mexicanos residentes en el exterior, especialmente en Estados
Unidos, enviaron en 2005 remesas por unos 20.000 millones de dólares,
lo que representó la segunda fuente de divisas para el
país después de la venta de crudo y por delante
del turismo y la inversión extranjera. EFE