26 de marzo de 2006
  • Parlamentarios llaman a retomar está figura y convertirla en una verdadera convergencia de los diferentes sectores del país

Por Dagoberto Rodríguez
drodriguez@proceso.hn
Proceso Digital

Tegucigalpa - Las asambleas del Poder Ciudadano se han desnaturalizado y convertido en reuniones de activistas del partido de gobierno en las que, incluso, se increpa e irrespeta la figura del primer magistrado de la nación, criticaron diputados de las principales fuerzas políticas aglutinadas en el Congreso Nacional.

Los líderes parlamentarios cuestionaron así las denominadas reuniones del Poder Ciudadano que el presidente Manuel Zelaya Rosales celebra todos los viernes en la Casa Presidencial, y que iniciaron casi desde que éste fue oficialmente declarado presidente de la República por el Tribunal Supremo Electoral (TSE).

Proceso Digital recogió el sentir y pensar de los diputados sobre este tema y la mayoría coinciden que esa iniciativa se ha distorsionado, por lo que recomendaron al presidente darle un giro para que se conviertan en verdaderos encuentros con los diferentes sectores de la sociedad en los que se busque solución a los grandes problemas nacionales.

Los cuestionamientos a esta figura de participación se derivan del hecho que en las últimas asambleas que han tenido lugar en la sede del ejecutivo, el presidente Zelaya ha llegado al punto de tomar la guitarra y lucir sus dotes de trovador, al mejor estilo del tristemente celebre ex presidente ecuatoriano Abdala Bucaram.

Pero no todo se ha quedado ahí, también el jefe de gobierno ha ridiculizado, en más de una ocasión, a algunos de sus colaboradores; mientras algunos activistas han llegado al punto de increparlo públicamente por la falta de oportunidades en la administración pública, irrespetando la dignidad presidencial.

Las opiniones
Para el vicepresidente del Congreso Nacional, el democristiano Ramón Velásquez Názar el concepto de Poder Ciudadano significa organizar a la población para su participación en las decisiones del estado, pero eso no pueda darse si, en primer lugar, la gente no tiene información, y en segundo, no participan todos los sectores del país.

“La participación de la ciudadanía debe coincidir con las decisiones que se tomen desde el gobierno, por eso nosotros decimos: por el poder popular al poder político, porque si hay consonancia, si hay afinidad entre lo que se propone como reforma del estado, desde el gobierno, y lo que aspira la población, yo creo que vamos obtener buenos resultados”.

Ramón Velásquez Názar.

Velásquez Názar consideró que las asambleas que celebra el gobernante se han convertido en reuniones de miembros y activistas del Partido Liberal, lo que deja de ser poder ciudadano porque solo incluye a un reducido sector de la población hondureña y deja por fuera a otros.

“He escuchado algunas de las transmisiones (de las asambleas) y me parece que a veces ha habido hasta groserías en el trato; yo digo que la cortesía entre las autoridades y los subordinados, por no decir, todos los hondureños debe ser cordial y tolerante”, afirmó.

El congresista democristiano consideró que cualquier reunión de ciudadanos hondureños, sin distingo de color político, raza o religión, debe ir encaminada al planteamiento de los problemas fundamentales de la sociedad, a la búsqueda de la solución y, sobre todo, al compromiso de trabajar en procura de esa solución.


Rigoberto Chang Castillo.
El nacionalista Rigoberto Chang Castillo opinó que esas asambleas son positivas cuando hay un intercambio de opiniones y se conocen las necesidades del pueblo, pero cuando éstas no ofrecen los resultados esperados se convierten en monólogos que vienen a defraudar y decepcionar al pueblo.

Preocupación
El también nacionalista Donaldo Reyes Avelar consideró que la idea del ahora presidente Manuel Zelaya Rosales de encontrarse con el pueblo en estas asambleas fue buena, sin embargo, lamentó que las mismas no han pasado de ser reuniones de activistas del Partido Liberal.

Reyes Avelar citó como ejemplo que en una de estas asambleas el vicepresidente Elvín Santos dijo que esperaba que el 98 por ciento de los ahí presentes fueran liberales, lo que para él representa una declaración desafortunada que evidencia el sectarismo presente en ese tipo de encuentros.

“Creo que como idea es bueno porque en este tiempo la novedad es que el pueblo se posesione de los problemas vitales para buscarle solución conjuntamente con el gobierno, pero en la forma que lo está planteando el señor presidente se han vuelto reuniones de un partido político que dejan mucho que desear de lo que realmente debe ser un poder ciudadano”, dijo.

Donaldo Reyes Avelar.

A su juicio en estas reuniones se está poniendo en desprestigio la figura del primer mandatario del país y no se debe llevar al engaño a la gente porque si la gente llega a buscar trabajo y solución a sus problemas y se le sale con canciones y acordes de guitarra “es darle atol con un dedo y darle circo pero no darle pan”.

Por su lado, Marvin Ponce de la Unificación Democrática criticó que el postulado del Poder Ciudadano se ha desnaturalizado en virtud que el actual gobierno lo ha utilizado únicamente para atender la empleomanía de los partidarios del gobernante y de la institución política que representa.


Marvin Ponce.
“El Poder ciudadano debe ser algo más de eso, me parece que es un concepto que debe rescatarse, pero a esta altura debe haber una discusión más amplia sobre una visión de país y la respuestas a preguntas fundamentales como hacia dónde va honduras, cómo se va enfrentar el problema de los bosques, la delincuencia y la pobreza”, dijo.

Dijo si alrededor de eso se genera un verdadero poder ciudadano en donde los recursos del presupuesto de la república, la decisión política del estado y la participación del pueblo es apuntar a los grandes problemas del país el concepto es valedero y positivo.

“El presidente tiene que darle vuelta a la hoja de su vida política porque ya no es el candidato, es el presidente; entonces ya no tiene que solamente reunirse con su partido sino con el pueblo hondureño, los sindicatos, los obreros, los campesinos ecologistas, los profesionales y las amas de casa”, estimó.

A su juicio el irrespeto a la figura presidencial debilita la institucionalidad de la presidencia de la república y de las demás instituciones del estado.

Finalmente, el pinuista Toribio Aguilera se expresó en los mismos términos que sus compañeros y comentó que la participación ciudadana significa que la ciudadanía participe en la mejor utilización de los recursos del país a través de la rendición de cuentas y en la planificación misma del uso de los dineros del estado.

Toribio Aguilera.

“Así que creo que eso que está pasando ahorita no es participación ciudadana, sino que son reuniones que tienen las autoridades del gobierno con la gente que está solicitando empleo”, dijo, al tiempo que confió que una vez superada esta etapa del clientelismo se le dé otra tónica a estas asambleas.

 
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