EE.UU.
le arrebató así en 2005 el puesto a Singapur, que
ahora se coloca en segundo lugar, seguido por Dinamarca, Islandia,
Finlandia, Canadá, Taiwán, Suecia, Suiza y Reino
Unido, como líderes en el área de la innovación
tecnológica sobre un total de 115 países.
"Las
TIC representan hoy en día uno de los motores más
importantes para incrementar la eficiencia y la productividad
dentro de la vertiginosa economía mundial", dijo Augusto
López-Claros, uno de los directivos del Foro y coautor
del documento.
En
Latinoamérica es Chile el país mejor situado en
el área de las TIC, aunque según los autores del
índice de aptitud de los países para la conectividad,
esa región tuvo un desempeño más variado
que en 2004, cuando perdió posiciones respecto a otras
partes del mundo, especialmente Asia.
Chile,
que se ha colocado en el puesto 29 de ese ránking ha arrebatado
ese lugar a España, que ahora ha pasado al puesto 31, y
se ha colocado incluso por delante de países europeos como
Italia.
"Sin
ninguna duda, Chile es el líder de la región en
lo que hace a sus esfuerzos por aprovechar las nuevas tecnologías
para impulsar la eficiencia de su economía y mejorar los
estándares de vida de su población", indicó
López-Claros.
En
el puesto 52 de esa lista se sitúa Brasil, que perdió
seis puestos respecto a 2004, seguido por México (55),
El Salvador (59), Colombia (62), Uruguay (65), Panamá (66),
Costa Rica (69), Argentina (71), Venezuela (81), Perú (85),
Guatemala (98), Honduras (100), Ecuador (107), Bolivia (109),
Nicaragua (112) y Paraguay (113).
El
economista del Foro explicó que Chile se caracteriza por
una "gestión macroeconómica extremadamente
competente, un marco regulatorio que promueve los negocios y un
sector público que, en términos de calidad del entorno
institucional, ya opera en niveles que superan al promedio de
la Unión Europea" (UE).
De
ese país suramericano, López-Claros también
consideró que su Gobierno "asumió el liderazgo
en la tarea de convertir a las TIC en herramientas efectivas para
mejorar la distribución de los servicios públicos
y aumentar la transparencia de las transacciones financieras que
involucran fondos públicos".
Agregó
que la capacidad chilena para seguir el ascenso en ese ránking
"estará muy ligada a los actuales esfuerzos para mejorar
el sistema educativo".
Respecto
al resto de la región destacó los avances de México,
El Salvador, Colombia, Argentina y Perú (5 lugares más),
entre otros, una tendencia calificada de "alentadora",
pero contrarrestada por los descensos de Brasil, Costa Rica y
Guatemala.
La
sugerencia del Foro, una institución privada con sede en
Ginebra, es que -a excepción de Chile- la región
en su conjunto debe "mejorar aún más su marco
legal para el desarrollo del sector TIC y reducir las pesadas
cargas administrativas".
También
se recomienda a los gobiernos latinoamericanos que den más
prioridad a esas tecnologías en materia de desarrollo y
mejoren la calidad de sus sistemas educativos, que "en todos
los casos socavan el potencial que tienen los sectores TIC nacionales
para crecer más rápidamente".
El
documento destaca, además, la permanencia regular de los
países nórdicos entre los primeros 10 puestos desde
2000, ya que cuentan con tasas de penetración elevadas
en las TIC.
Esas
posiciones, según los expertos del Foro, reflejan el mismo
los mismos factores que han permitido a estas economías
acceder hasta el nivel más alto de la competitividad mundial.
Entre
ellos incluyen tener unas instituciones educativas muy desarrolladas
que han promovido una fuerte cultura de la innovación y
la transparencia gubernamental que ha fomentado la aparición
de un entorno favorable para las nuevas actividades empresariales.
Asimismo
se valora que en esos países se da una fuerte predisposición
para adoptar las últimas tecnologías, tanto por
parte del gobierno, como por el sector corporativo y la sociedad
civil.
Para
elaborar ese índice se tiene en cuenta entorno el entorno
macroeconómico, regulatorio y de infraestructuras general
para las TIC, el potencial de interés de ciudadanos, empresas
y gobiernos y su utilización real. EFE