En
la entrevista Gámez dijo que no le caen bien los negros
"porque ellos vinieron de otro país a adueñarse
de tierras legítimamente hondureñas y han invadido
la idiosincrasia de los hondureños".
"Yo
respeto la opinión del honorable diputado porque es su
opinión, y este es un país de libertad y democracia,
pero no compartimos absolutamente ninguno de esos criterios",
declaró el presidente Zelaya.
Tras
la avalancha de críticas de que fue objeto por parte de
diferentes sectores sociales, Gámez pidió disculpas
ante el pleno de la Cámara Legislativa.
"Reitero
a todos mis compañeros de Cámara mis disculpas de
todo corazón. No estoy aquí para discriminar a nadie",
dijo en su exposición.
"Como
me voy a pelear con una minoría de la misma categoría
de la mía. No soy un loco, soy una persona preparada y
con mucho orgullo represento a los lencas", añadió.
A pesar de sus disculpas, la fiscalía del Ministerio Público
abrió una investigación de este caso.
La
Organización Etnica Comunitaria (ODECO) por su parte anunció
que abrirá una acción judicial en contra del congresista.
El
Código Penal establece penas de tres a cinco años
de prisión y multas de hasta 50.000 lempiras (unos 2.628
dólares) para las personas que cometan delito de discriminación.