"Estamos
sólo al inicio, los tiempos no serán breves",
dijo recientemente Oder, que subrayó que el pontificado
del polaco Karol Wojtyla duró casi 27 años, que
los testimonios de las personas que le conocieron son muchos y
que a todo ello hay que añadir el cuantioso material escrito
por el Papa a lo largo de los 84 años que vivió.
El
proceso que llevará a Juan Pablo II a la gloria de los
altares se abrió el 28 de junio del pasado año en
Roma, en un ceremonia solemne celebrada en la basílica
de San Juan de Letrán, en la que el cardenal vicario de
la Ciudad Eterna, Camillo Ruini, dijo que es "unánime
y universal el convencimiento de la santidad" de Wojtyla.
En
esa misma línea se manifestó en estos días
el flamante cardenal de Cracovia, el que fuera su secretario particular,
Stanislav Dziwsz, que afirmó que Juan Pablo II "era
ya un santo antes de ser elegido papa".
El
portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, se unió
a ese coro y manifestó que la santidad de Juan Pablo II
se podía ver también en los pequeños detalles
de la vida cotidiana, en cómo se preocupaba por todos los
fieles. La santidad de Wojtyla, según Navarro, "es
evidente".
El
proceso comenzó en Roma porque en esta ciudad murió
Juan Pablo II el 2 de abril de 2005 y porque fue su obispo durante
26 años y medio.
La
causa se abrió por expreso deseo de su sucesor, Benedicto
XVI, sin tener que esperar a que transcurran cinco años
de su muerte, como establece el Código de Derecho Canónico.
Benedicto
XVI la anunció el 13 de mayo de 2005, el día en
que se cumplían 24 años del atentado contra Wojtyla
a manos de Mehmet Alí Agca y festividad de la Virgen de
Fátima, que según Juan Pablo II "desvió
la bala" y le salvó la vida. Una fecha clave del Pontificado.
El
anuncio fue acogido con gran alegría en el mundo católico,
donde aún sigue vivo el grito "súbito santo"
(santo ya) que decenas de miles de personas corearon repetidamente
el 7 de abril en la plaza de San Pedro del Vaticano durante los
funerales de Juan Pablo "el Grande", como ya se le conoce.
Aunque
destacados cardenales, como Ruini, dan por el hecho que el proceso
será breve, teniendo en cuenta los numerosos testimonios
que llegan a diario al Vicariato de Roma sobre supuestas gracias
logradas por su intercesión, monseñor Oder lo ha
"frenado" recordando, entre otras, que entre discursos
y documentos escribió más de 100.000 páginas
sólo durante la etapa de Papa.
Todo
ello amplía los tiempos.
No
hay que olvidar que se necesitaron 35 años para la beatificación
de Juan XXIII, el llamado "Papa bueno".
Sobre
los milagros por intercesión de Juan Pablo II fuentes del
Vicariato romano señalaron que les ha llegado información
de "decenas".
El
postulador Oder informó sobre el caso de un estadounidense
que pudo sanar de una afección hepática incurable
y el de una monja francesa que padecía el Parkinson, la
enfermedad de Wojtyla y que curó de manera inexplicable
para la ciencia.
Para
informar de todos los detalles del proceso, la Vicaría
de Roma ha creado una revista mensual, denominada "Totus
Tuus" (Todo Tuyo), el lema de su pontificado con el que quiso
demostrar su amor por la Virgen.
Antes
de salir a la calle, ya ha sido solicitada por internet por cerca
de 30.000 personas, cientos de ellas de lengua española,
uno de los idioma en que se publicará (los otros, de momento,
son italiano, polaco e inglés). EFE