"Hemos
encontrado todos los cuerpos destrozados. Es un escenario lamentable",
dijo a los periodistas el coronel del Cuerpo de Bomberos, Carlos
Alberto de Carvalho, que dirige las labores de rescate.
El bimotor LET 410 de fabricación checa
perteneciente a la empresa de taxi aéreo Team despegó
a las 17.19 horas (20.19 GMT) de Macaé, ciudad petrolera
en el litoral norte del estado de Río de Janeiro, con destino
al aeropuerto Santos Dumont, de la ciudad carioca.
El
vuelo 6855 desapareció de los radares veinte minutos después
de su despegue y sobre su caída informaron en principio
campesinos de la región, tras oír una fuerte explosión.
El director de Relaciones Institucionales de Team, Davi Farias,
confirmó la muerte de todas las personas que estaban a
bordo: 17 pasajeros y dos tripulantes.
Según la empresa aérea, las condiciones
de vuelo eran buenas y el piloto tenía gran experiencia.
La compañía Petrobras informó
en un breve comunicado de que varias personas vinculadas a esa
empresa estatal viajaban en el avión, aunque no precisó
el número ni sus identidades.
Los primeros restos de la aeronave fueron encontrados
a las 02.30 hora local (05.30 GMT) en una región montañosa
de difícil acceso entre los municipios de Saquarema y Río
Bonito.
Los equipos de rescate, que reanudaron esta madrugada
la búsqueda con el apoyo de dos helicópteros, sólo
encontraron destrozos y una gran área boscosa consumida
por las llamas.
El
suceso fue el segundo accidente aéreo en Río de
Janeiro en menos de treinta días.
El 28 de febrero pasado, un monomotor Cesna-170 cayó a
menos de un kilómetro de la playa de Copacabana, cuando
sobrevolaba a baja altura con una pancarta promocional de los
Juegos Panamericanos, que se disputarán en Río de
Janeiro en 2007.
El piloto Rubens Bigano Filho fue rescatado por
los bomberos con lesiones en los brazos y piernas.
La empresa Team, propietaria del avión
siniestrado el viernes, mantiene vuelos regulares desde Macaé
al balneario de Búzios, en el estado de Río de Janeiro,
Vitória, la capital de Espíritu Santo, y Sao José
dos Campos, municipio industrial de Sao Paulo.
El LET-410, fabricado por la compañía
Letecke Zavodv checa, es definido como un avión de última
generación.
Cada
una de las 1.100 unidades fabricadas cuesta alrededor de dos millones
de dólares y al menos 300 de ellas operan en Sudamérica,
Centroamérica y el Caribe.
El bimotor accidentado tenía cinco años de uso y
recientemente estuvo dos meses en mantenimiento, informó
la empresa Team. EFE