Honduras pide perdón de la deuda al BID para atacar pobreza
   

03 de abril de 2006

Belo Horizonte (Brasil) - El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, pidió hoy la Asamblea de Gobernadores del BID la condonación de la deuda de su país y de otros cuatro de América Latina para que puedan destinar esos recursos a atacar la pobreza.

"Venimos aquí en forma honrosa a solicitar el apoyo de los Gobernadores y de los países de América" para que el BID se sume a otros organismos que decidieron condonar la deuda a Honduras, Bolivia, Guyana, Nicaragua y Haití, dijo Zelaya en su discurso en la sesión inaugural de la asamblea anual del Banco que se realiza hasta el miércoles en la ciudad Brasileña de Belo Horizonte (este).

El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, pidió a la Asamblea de Gobernadores del BID la condonación de la deuda de su país y de otros cuatro de América Latina.


El Banco Mundial (BM), el Club de París, el grupo del G-7 y el Fondo Monetario Internacional (FMI) son las instituciones multilaterales que condonaron la deuda externa de los cinco países más pobres de Latinoamérica, recordó.

Lo que quiere Honduras, dijo, es que el BID "se una a esa pauta" y analice "los mejores canales que el Banco pueda introducir, una alternativa para el alivio y la condonación" de la deuda de los cinco países más pobres de la región.

"El BID ha dado muestras históricas en los últimos años de apoyo a este tipo de programas sociales (...)", subrayó el mandatario hondureño antes de insistir en que "es necesario mantener también el ejemplo de solidaridad del Banco Interamericano para los países pobres de América".

El presidente hizo hincapié en que esa solidaridad es vital para poder luchar contra la pobreza y el hambre, que definió como los flagelos más importantes de la región, junto con la corrupción y la discriminación racial.

"Estamos decididos a ir en el combate frontal a la corrupción y a la pobreza que nos asfixia" y que afecta a 221 millones de personas en toda la región, según Zelaya.

Pese a los logros macroeconómicos de los últimos años, indicó, la pobreza sigue siendo un problema estructural que "debemos vencer y afrontar con decisión y valentía".

"Más allá de los discursos, es necesario tocarse el corazón y la conciencia de nuestra clase gobernante para volver los ojos a pueblos enteros que llaman por justicia y por solidaridad", añadió.

Según el presidente, hoy en día hay los mejores indicadores de democracia en Latinoamérica, pero los pueblos siguen reclamando mayores espacios de participación y más oportunidades.

Por ello, subrayó la necesidad de "pasar de una democracia política a una democracia social y económica" y "volver nuestros ojos a los ciudadanos".

Zelaya aseguró que las citas multilaterales como la que hoy ha inaugurado el BID son puntos de encuentro, pero también de partida para la puesta en marcha de muchos trabajos que pueden abrir grandes expectativas en la región.

Aunque el destino de los países latinoamericanos está "en nuestras manos", el presidente advirtió que una democracia no se puede construir cuando esos países tienen altísimos niveles de desnutrición y hambre.

"En manos nuestras está ponernos de pie y avanzar. No permitamos que perdamos lo que nos queda de fuerza a los pueblos latinoamericanos", concluyó. EFE

 
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