"La
presencia (militar) en Irak tiene un propósito claro y
es el de permitir que los iraquíes se gobiernen a sí
mismos y crear fuerzas de seguridad que ayuden en eso", dijo
la jefa de la diplomacia de EEUU ante un grupo de trabajo del
Comité de Asignaciones de la Cámara de Representantes.
Añadió
que no cree que "alguien piense que deseemos permanecer allí
más allá de lo que debemos".
En
los últimos meses, legisladores republicanos y demócratas
han intensificado sus preguntas al Gobierno del presidente George
W. Bush sobre el futuro retorno de los más de 133.000 efectivos
estadounidenses en Irak.
"Realmente,
no pretendemos establecer bases permanentes en ninguna parte del
mundo ahora. Por el contrario, estamos en el proceso de eliminar
bases de muchas partes", indicó Rice.
Bush
señaló el mes pasado que las fuerzas estadounidenses
permanecerán algunos años más en Irak y que
la decisión de retirar la presencia militar la tendrá
que tomar quien le suceda en la Casa Blanca.
Rice
habló después de que el presidente Bush instase
una vez más a los políticos iraquíes a que
formen un Gobierno de unidad nacional y aseguró que "no
voy a perder la calma" ante los que quieren crear el caos
en ese país.
Tras
una reunión en la Casa Blanca con responsables del sector
de los seguros médicos en EEUU, Bush insistió en
que los líderes iraquíes deben "hacer su trabajo"
y formar Gobierno, cuatro meses después de las elecciones
del pasado diciembre.
"Deseamos
trabajar con ellos (los líderes iraquíes) para formar
un Gobierno de unidad, que rechace la violencia sectaria, las
milicias, a Abu Musab Zarqaui (el fugitivo jordano cabecilla de
la red terrorista Al Qaeda en Irak) y a los terroristas que intentan
crear el caos suficiente como para que EEUU pierda la calma",
dijo.
"No
voy a perder la calma como presidente, porque hacemos lo correcto
para establecer una democracia en Irak. Mediante la instauración
de la democracia, ponemos la primera piedra para la paz",
agregó.
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EEUU
considera que la formación de un Gobierno de unidad
nacional en Irak es una vía de solución para
la escalada de la violencia que vive ese país desde
la explosión que destruyó el pasado 22 de
febrero un santuario chií en Samarra. |
"Hay
un grupo de gente que quiere detener el avance de la democracia
y para ello no les importa usar la violencia. La manera de traer
confianza a los iraquíes es que haya un Gobierno de unidad
que salga a la palestra y diga que va a llevar el liderazgo y
así esos pocos no serán capaces de determinar el
futuro", indicó. EFE