Moreno
ha conseguido el visto bueno para una de sus grandes aspiraciones,
la de extender las actividades del Banco al sector privado para
poder, según sus propias palabras, sintonizar "mejor
con la región y mejorar su capacidad de respuesta".
Lo que ha formalizado hoy la Asamblea de Gobernadores,
-el máximo órgano de decisión del BID, integrada
en su mayoría por los ministros de Finanzas o presidentes
de los bancos centrales de sus países miembros-, es ampliar
las actividades elegibles para financiación en el sector
privado.
Hasta ahora, el Banco sólo podía
financiar proyectos privados en las áreas de infraestructura,
desarrollo de mercados de capitales y de promoción del
comercio exterior. Lo que se ha aprobado es ampliar ese mandato
a cualquier otro ámbito.
Las únicas excepciones se incluyen en los
que se denomina la "lista negativa" de proyectos considerados
no deseables desde el punto de vista social moral o ambiental.
De esta forma, se extiende el abanico de posibilidades
de participación del Banco en ese sector, en el que el
BID puede comprometer hasta el 10 por ciento de su cartera total
(lo que representa unos 5.200 millones de dólares), cuando
actualmente sólo compromete el 3,3 por ciento (unos 1.500
millones de dólares).
Otro de los cambios formalizados hoy se refiere
a los proyectos de capital mixto (público-privado) que,
hasta el momento, sólo podían ser financiados si
contaban con una "garantía soberana" del país
en cuestión, y que a partir de ahora podrán contar
con financiación del BID con o sin esa garantía.
En rueda de prensa tras la clausura de la reunión,
Moreno explicó que el Banco se pondrá a trabajar
inmediatamente para elaborar las "guías de cómo
se va a aplicar esto" y ver las oportunidades que se abren
país por país.
Se hará "sin prisa pero sin pausa",
según el presidente de una institución que estos
días también discutió, y mucho, la condonación
de la deuda a los cinco países más pobres de Latinoamérica
y el Caribe (Honduras, Nicaragua, Bolivia, Guayana y Haití).
Según diversas fuentes, la deuda total
de esos países con el BID alcanza unos 5.000 millones de
dólares.
"Se puede hacer. La pregunta es cómo
y en qué condiciones", dijo Moreno.
Por ello, el BID ha creado un comité especial,
liderado por el presidente de la Asamblea y ministro brasileño
de Planificación, Paulo Bernardo Silva, que buscará
los mecanismos técnicos más adecuados para hacer
realidad el perdón.
La decisión de crear este grupo responde
en parte a las reivindicaciones que trajeron a Belo Horizonte
los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Honduras, Manuel
Zelaya, dos de los protagonistas de esta cita, por la que desfilaron
también ministros de Economía, Finanzas, Desarrollo
y Planificación, entre otros cargos públicos.
La gran mayoría de ellos pusieron de manifiesto,
ante las sesiones plenarias, y en ponencias, seminarios y presentaciones,
el buen desempeño económico de sus respectivos países
y las buenas perspectivas que esperan para los próximos
años.
Algunos reconocieron que esos resultados están
totalmente empañados por la falta de avances en el ámbito
social, especialmente en la lucha contra la pobreza, en la que
malviven más de 221 millones de los latinoamericanos y
caribeños.
Uno de ellos fue el propio Moreno quien alertó,
en su discurso de clausura, de que "existe completo consenso
sobre el favorable desempeño económico de la región.
Sin embargo, aunque las economías van bien, nuestras sociedades
van menos bien".
Es el mensaje hecho también por representantes
de instituciones financieras multilaterales, agencias de desarrollo,
bancos comerciales y de inversiones, y representantes de la sociedad
civil, que han participado en los debates de esta Asamblea, celebrada
bajo el lema de "Puertas abiertas para el desarrollo".
La 48 reunión anual de los gobernadores
del Banco tendrá lugar en Guatemala en el 2007. EFE