Los
autores Michael Baigent y Richard Leigh habían demandado
a Random House, editorial de "El código Da Vinci",
al considerar que Brown había copiado ideas de su libro
"El enigma sagrado" (1982), publicado por la misma casa.
Tras
conocerse el fallo, Dan Brown señaló que las imputaciones
de Baigent y Leigh "no tenían ninguna validez".
"Todavía
estoy estupefacto por el hecho de que estos autores decidieran
presentar su demanda", agregó el escritor estadounidense.
Random
House declaró que el dictamen judicial "garantiza
que los novelistas siguen siendo libres para incorporar ideas
e investigación histórica".
Ambos
libros abordan la tesis de que Jesucristo y María Magdalena
se casaron, tuvieron un hijo y su descendencia se ha prolongado
hasta la actualidad.
Baigent
y Leigh argumentan que emplearon cinco años de investigaciones
para escribir su libro y acusan a Brown de haber copiado sus ideas
con el fin de evitar hacer sus propias averiguaciones para "El
código Da Vinci".
Sin
embargo, Brown, que prestó testimonio durante el juicio
de tres semanas, tildó las acusaciones de "rocambolescas".
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Si
el juez hubiera dado la razón a los litigantes, ese
fallo habría podido acarrear como consecuencia la
paralización de la venta de "El código
Da Vinci" y el estreno de la película basada
en esa obra en el Reino Unido, previsto para el mes próximo.
La
novela, de la que se han vendido más de cuarenta
millones de ejemplares en todo el mundo, ha reportado a
Brown unos ingresos superiores a los 360 millones de euros
desde su publicación en 2003, lo que ha convertido
al autor estadounidense en el escritor mejor pagado de la
Historia. EFE |