Una
multitud contraria a Humala se congregó hoy en la Universidad
Ricardo Palma, donde el candidato depositó su voto, y tras
más de dos horas de insultos, ataques y destrozos en el
local, éste debió ser protegido por los observadores
internacionales y escoltado por las fuerzas de seguridad.
En un comunicado que leyó ante la prensa,
el aspirante a la Presidencia calificó de "vergonzoso"
el suceso y dijo que se trató de la "culminación
de una campaña de guerra sucia" finalizada "con
violencia".
Denunció que "a esta campaña
antidemocrática se han sumado medios periodísticos
y grupos de poder", preocupados porque Humala, quien aparece
como favorito en la mayoría de los sondeos de intención
de voto, gane las elecciones que se celebran hoy en Perú,
dijo.
"Estas muestras de intolerancia a la diversidad
de ideas tienen responsables políticos" y citó
a Alan García, a Lourdes Flores y a Alejandro Toledo.
Agregó que "el proceso electoral se
ha enturbiado gracias a los partidos tradicionales que no creen
en la democracia, que tratan de confundir a los peruanos".
Según Humala, "todo el mundo, toda
la prensa internacional, los observadores lo han podido comprobar".
Asimismo, declaró que, tras estos hechos,
quedó claro que "la democracia está secuestrada,
está en manos de una minoría que no quiere perder
sus privilegios", e hizo responsable de lo sucedido "a
quienes han sembrado el odio".
Humala reiteró su "deseo de paz y
reconciliación" y manifestó que hoy se vive
en Perú un proceso histórico que decidirá,
según sus palabras, "la posibilidad de devolver la
democracia a su verdadero dueño: el pueblo".
Instó a sus compatriotas a salir a votar
y a "impedir que por el miedo y la prepotencia roben la democracia
de nuevo". EFE