"Eso
sería traición a la patria, y eso en un presidente
sería una cosa gravísima, que si se demuestra habría
que defenestrar a Manuel Zelaya", reiteró el religioso.
El 31 de marzo pasado, el canciller de Honduras, Milton Jiménez,
reveló a la prensa que algunos de los viajes que Zelaya
ha hecho al exterior desde que asumió el cargo el 27 de
enero pasado, han sido auspiciados por amigos extranjeros del
mandatario.
Jiménez dijo entonces que en vista de las condiciones precarias
del país, "el presidente Zelaya busca los mecanismos
de obtener la colaboración de gente amiga, que permita
abaratar los costos en cada uno de estos viajes".
Zelaya, por su parte, reconoció que el pasado 1 de abril
viajó a Belo Horizonte (Brasil) en un avión del
empresario nicaragüense Piero Montealegre, accionista de
la compañía de remesas Western Union y dueño
de una escuela de equitación en su país.
El gobernante justificó el uso de ese avión diciendo
que "es difícil cumplir la agenda de un presidente
haciendo cola en los aeropuertos", al tiempo que estimó
que con esta acción no pone en riesgo los intereses del
país.
Dijo que Montealegre "es amigo desde hace varios años
por el asunto de la equitación, no es amigo del presidente
por el cargo, sino por la afición que tenemos por los caballos".
Zelaya consideró que "el prejuicio de decir que porque
uno come en la casa de un empresario, de una persona amiga, o
porque se sube en el carro de alguien ya es que tienen intereses
particulares que van a influir sobre alguna concesión en
Honduras es un prejuicio vasallo, absurdo y mal intencionado".
"Pensar que todos son sinvergüenzas y ladrones, que
andan buscando oportunidades para ellos eso es un prejuicio perverso
de la sociedad que yo no acepto", añadió.