El
capo mafioso, que admitió su identidad ante la policía,
fue capturado en una casa de campo situada en las cercanías
de Corleone, su localidad natal, situada a pocos kilómetros
Palermo, la capital siciliana.
De
73 años y huido de la Justicia desde que tenía 30,
Provenzano está considerado por las autoridades italianas
como el líder de Cosa Nostra desde 1993, cuando sucedió
al detenido Salvatore "Toto" Riina.
El
líder mafioso está condenado en ausencia a cadena
perpetua por varios homicidios.
En
torno a su figura de escurridizo fugitivo se levantó, en
los últimos años, una tupida leyenda, alimentada
por el misterio que suscitaba un hombre "sin rostro".
Sólo
las descripciones de algunos "arrepentidos" y un viejo
retrato de los años 60 en el que aparecía muy joven
habían permitido a las autoridades sicilianas reconstruir
de forma aproximada su rostro por ordenador, en una imagen que
fue difundida el año pasado por toda Italia en un intento
de estrechar el cerco.
La
Policía le encontró, desarmado, en una casa de campo
y fue detenido sin oponer resistencia, precisaron los investigadores.
En
la vivienda, el jefe mafioso gozaba de la protección de
algunos "lugartenientes" y de sus parientes más
cercanos, agregaron las fuentes.
También
detallaron que en los bolsillos de sus pantalones llevaba numerosos
papelitos con notas que utilizaba para comunicarse por escrito
con sus hombres, pues no usaba el teléfono y el móvil
para evitar ser interceptado por la Policía.
Tras
su detención, el histórico líder mafioso
fue trasladado desde Corleone a Palermo en helicóptero.
La
operación estuvo coordinada por la Policía de Palermo,
el Servicio Central Operativo y la Dirección Central Anti-crimen.
La
noticia de la captura de Provenzano irrumpió en medio de
la resaca electoral que vive Italia tras las generales del domingo
y el lunes, y recibió el inmediato aplauso de los principales
líderes políticos.
El
líder de los democristianos de la UDC Pierferdinando Casini,
felicitó al ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, por
"el golpe decisivo a la mafia que supone el arresto de Bernardo
Provenzano".
En
la misma línea se expresó su rival política
y representante de Demócratas de Izquierda (DS) Livia Turco,
que consideró la operación como "una gran victoria
de las instituciones y un importante resultado para el país".
También
mostró su satisfacción el alcalde de Palermo, Diego
Cammarata, que subrayó que se trata de "una buena
noticia para todos los sicilianos honestos que quieren librarse
para siempre del cáncer de la mafia".
El
fiscal adjunto de Palermo Giuseppe Pignatone y los fiscales de
la Dirección Antimafia Michele Prestepino y Marzia Sabella,
coordinadores de la operación, destacaron el "extraordinario
resultado del trabajo realizado en silencio, con paciencia y determinación
por las fuerzas del orden".
La
detención ha logrado desviar la atención informativa
en Italia hacia Provenzano, tras una intensa noche en la que se
conoció que Romano Prodi venció las elecciones generales
con una mínima ventaja sobre el primer ministro, Silvio
Berlusconi, que sin embargo cuenta con un escaño más
en el Senado, pero a la espera del resultado del voto procedente
del extranjero. EFE