12
de abril de 2006
La
Ceiba (Honduras) - La comunidad negra de Honduras conmemora
hoy la llegada de sus antecesores a este país centroamericano,
hace 209 años.
Según
apuntes históricos, los primeros descendientes de africanos
llegaron a Honduras -como prisioneros de guerra- el 12 de abril
de 1797, a la comunidad de Punta Gorda, en la paradisíaca
isla de Roatán, procedentes de San Vicente.
Después
se extendieron a lo largo de la costa caribeña de Honduras,
que mide unos 700 kilómetros, donde ahora conforman una
población de unos 400.000 garífunas distribuidos
en 51 comunidades.
El
presidente de la Organización de Desarrollo Etnico Comunitario
(ODECO), Céleo Alvarez, dijo a EFE que a 209 años
de la llegada de los primeros garífunas al país,
como grupo social siguen siendo víctima de la discriminación
racial.
Los
209 años se están conmemorando desde el 31 de marzo
pasado con una serie de actividades cívicas y culturales,
que concluirán el próximo 30 de abril.
La
mayoría de las actividades se celebran en la caribeña
ciudad puerto de La Ceiba, sede de la ODECO.
La
jornada de hoy incluye una misa de acción de gracias, exposiciones
de pintura y dibujo, y ventas de artesanías y comidas típicas,
entre otras expresiones culturales propias de los garífunas.
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También
celebrarán un carnaval cultural garífuna a
ritmo de tambores, la coronación de la Niña
y Madre Mes de la Herencia Africana en Honduras y la presentación
de grupos musicales de varias comunidades negras del país
y del Grupo Teatral Panamá. |
En
materia de gastronomía, la dieta de los descendientes de
africanos hondureños consiste de pescado, coco, plátano
y yuca, aunque también consumen arroz, fríjoles,
camote y malanga, entre otros productos de subsistencia que ellos
mismos cultivan en pequeños huertos.
De
sus descendientes, los garífunas hondureños también
heredaron una bebida medicinal conocida como "guifiti",
que en su dialecto significa amargo.
Los
abuelos preparaban el "guifiti" en una botella de agua
con raíces de "palo de hombre", manzanilla, pimienta
gorda y clavos de olor, entre otras especies, para curarse de
muchos males a falta de médicos en sus comunidades.
La
botella era enterrada durante varios días y después
los enfermos tomaban el amargo brebaje para curarse de múltiples
dolores, indicó el artista musical y ahora diputado liberal
ante el Parlamento hondureño, Aurelio Martínez.
Pero
resulta que algunas de las nuevas generaciones de garífunas
han hecho del "guifiti" un negocio al que le cambiaron
la fórmula, en vez de agua lo preparan con aguardiente,
y son muchos los que aseguran que con licor la bebida es afrodisíaca.
Este
año, el aniversario conmemorativo de la llegada de los
primeros descendientes de africanos a Honduras se vio empañado
por declaraciones del diputado Miguel Angel Gámez, quien
dijo al diario digital "Proceso", el 29 de marzo pasado,
que "los negros me caen mal porque soy racista".
Gámez,
diputado por el opositor y conservador Partido Nacional, se define
como un miembro de la etnia lenca, que vive en los departamentos
occidentales de Lempira, Intibuca y La Paz.
Entre
otras cosas, Gámez expresó que está en contra
de que en el Parlamento los garífunas tengan seis diputados,
y que la selección de fútbol de Honduras no clasificó
al Mundial de Alemania 2006, porque la mayoría de sus jugadores
eran negros, de quienes además declaró que juegan
más con fuerza que inteligencia.
Las
declaraciones de Gámez fueron repudiadas por diversos
sectores sociales, mientras que la ODECO denunció
el caso ante la Fiscalía General del Estado, la Corte
Suprema de Justicia y organismos internacionales, y exigió
un castigo ejemplar para el diputado racista. |
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El
presidente de la ODECO indicó a EFE que las declaraciones
de Gámez son una verdadera ofensa para las personas y la
comunidad afrohondureña y una flagrante violación
de la Constitución de la República, que prohíbe
toda forma de discriminación. EFE