En un estudio publicado hoy en la revista "Science",
un grupo de científicos de la Universidad de Carolina del
Norte y de la Universidad Estatal de Nueva Jersey sugieren que
la creación de ese tipo de petróleo puede ser la
solución si se agotan las reservas de hidrocarburo.
La investigación se presenta en momentos en que los precios
del combustible se acercaban a los 70 dólares por barril
en un mercado volátil influido por las crisis políticas
de Oriente Medio y el conflicto planteado por las ambiciones nucleares
iraníes.
Según los científicos, el proceso que se realiza
en dos etapas mejora un método ya existente mediante el
cual se produce un combustible alternativo más limpio a
partir del carbón a través de la transformación
de sus desechos en combustible diesel.
La viabilidad del método se ve reforzada por el perfil
de las reservas energéticas de Estados Unidos que en la
actualidad están constituidas en sólo un dos por
ciento por petróleo, en un tres por ciento por gas y en
un 95 por ciento por carbón.
"Mucha
gente en el sector energético piensa que cuando el petróleo
comience a agotarse, el carbón será una fuente para
el combustible destinado al transporte antes de que perfeccionemos
las fuentes energéticas que tienen su base en la luz solar
y el hidrógeno", indican.
Por lo pronto, la producción de combustibles diesel es
especialmente atractiva porque los motores diesel son más
eficientes que los que operan con gasolina.
En realidad, el método llamado "Fischer-Tropsch"
de crear combustibles sintéticos a partir del carbón
existe desde la década de los años 20 y ese tipo
de carburante ya es usado por vehículos grandes en Sudáfrica.
Según los científicos, las empresas estadounidenses
ya han manifestado su interés en ese tipo de combustibles
que, además, emiten menos partículas contaminantes
y menos monóxido de carbono que los diesel convencionales.
"Ya
hay empresas refinadoras interesadas y el sistema puede tener
competitividad si los niveles de precio llegan a los 100 dólares
por barril", manifestó Maurice Brookhart, profesor
de química del Colegio de Artes y Ciencias de la Universidad
de Carolina del Norte y uno de los autores del estudio.
El problema del método "Fischer-Tropsch" es que,
hasta ahora, es considerado prohibitivo por su alto costo.
"Sin
embargo, con el alto precio del combustible creo que pronto será
un proceso competitivo para fabricar combustibles líquidos",
aseguró Brookhart.
La reacción "Fischer-Tropsch" crea compuestos
de hidrocarbonos saturados con cadenas abiertas llamados "alkanes"
como el metano y el etano.
Algunos de esos "alkanes" pueden usarse como combustible,
pero hay otros cuyo peso molecular es demasiado bajo.
Pero el proceso desarrollado por los científicos permite
convertir un mayor número de materiales que pueden utilizarse
como combustibles diesel, según Brookhart.
"Esto
se logra mediante un sistema catalítico doble que nos permite
tomar alkanes de bajo peso molecular y aumentarlo a un nivel adecuado
para el combustible diesel", indicó.
El científico indicó que el sistema puede combinar
un peso molecular muy bajo con alkanes de alto peso y lograr hidrocarbonos
saturados de cadena abierta para producir alkanes en el rango
de los combustibles diesel.
Pero Brookhart advirtió de que, a pesar de lo prometedor
que es el perfeccionamiento del sistema, la investigación
está en sus etapas iniciales.
"Se
necesitan mejoras considerables en los sistemas catalíticos
antes de que sean verdaderamente prácticos. Estamos trabajando
en eso", añadió. EFE