La
congresista por California Hilda Solis afirmó durante el
discurso radiofónico semanal de su partido que Bush, y
el líder de la mayoría republicana en el Senado,
Bill Frist, "carecen de un liderazgo real" para impedir
a los extremistas de su partido el descarrilar la reforma migratoria.
La
incapacidad de Frist y el líder de la minoría demócrata
en el Senado, Harry Reid, de llegar a un acuerdo impidió
que el Senado aprobara este mes un proyecto de ley de reforma
migratoria.
Los
líderes políticos no se pusieron de acuerdo sobre
el procedimiento a seguir para proceder a la votación de
varias enmiendas a una legislación que reforzaría
la seguridad en las fronteras, crearía un programa de empleados
huéspedes y ofrecería un camino para la ciudadanía
a muchos de los indocumentados.
"Lo
que EEUU ha visto durante las últimas semanas no ocurrió
de la noche a la mañana", dijo Solis, hija de inmigrantes
latinoamericanos.
Solis
aseguró que el Partido Republicano empezó hace tiempo
una estrategia destinada a convertir a los inmigrantes en "chivos
expiatorios" con el fin de dividir a los votantes y ganar
las elecciones.
La
legisladora señala que esa táctica es similar a
la que utilizó el partido en el poder con los matrimonios
gay.
Los
republicanos hicieron de su rechazo a la unión entre parejas
del mismo sexo uno de los caballos de batalla de las últimas
elecciones y no falta quien señala que fue uno de los factores
cruciales en la reelección de Bush.
Solis
también criticó la legislación aprobada por
la Cámara de Representantes en diciembre, que criminaliza
a los indocumentados, al describirla como "un asalto"
a los inmigrantes.
Esa
medida tendrá que armonizarse con la que apruebe el Senado
antes de convertirse en ley.
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La
legislación de la Cámara de Representantes,
del republicano por Wisconsin, James Sensenbrenner, ha puesto
a la comunidad hispana en pie de guerra y fue uno de los
principales desencadenantes de las manifestaciones multitudinarias
que tuvieron lugar el pasado lunes en todo el país.
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"El
pueblo estadounidense quiere cambio, no más de las mismas
propuestas migratorias ineficaces para convertir a los inmigrantes
en cabezas de turco", dijo Solis.
El
discurso de los demócratas de esta semana responde al pronunciado
el sábado pasado por Bush, quien culpó a Reid de
bloquear la votación de un proyecto de ley de reforma migratoria,
y pidió al político de la oposición que pusiese
fin a sus "tácticas".
Reid
respondió el sábado pasado, después de que
el inquilino de la Casa Blanca pronunciase sus palabras, que los
demócratas están "comprometidos con una reforma
migratoria amplia y bipartidista".
"Fueron
el presidente Bush y los republicanos en el Congreso los que carecieron
de la fortaleza para plantar cara al ala de extrema derecha de
su partido, los que bloquearon la reforma en dos días y
los que pusieron la política partidista por delante",
insistió Reid.
La inmigración centró también hoy el mensaje
hispano demócrata.
El
encargado de pronunciarlo fue Howard Dean, el presidente del Partido
Demócrata, quien, al igual que Solis, culpó a Bush
y Frist de no haber plantado cara a "la extrema derecha"
de su partido.
"Al
rendirse ante la extrema derecha, los republicanos no sólo
están alejando a los latinos, también están
alejando a estadounidenses de todos los orígenes que saben
que usar a cualquier grupo de personas como chivo expiatorio está
mal", dijo Dean. EFE