Redacción
Proceso Digital
Tegucigalpa
- Honduras y El Salvador darán un paso trascendental en
el dilatado proceso de demarcación de su frontera común
al dar por concluidos, este martes, los trabajos de monumentación
de los 60 puntos principales de la línea divisoria que
separa a ambos estados, pero aún quedará pendiente
la colocación de los hitos secundarios.
Así lo informó hoy a Proceso Digital el vicecanciller
Eduardo Enrique Reina, quien se encuentra en El Salvador, ultimando
los detalles del acuerdo que los presidentes Manuel Zelaya Rosales
y Elías Antonio Saca, suscribirán el martes a las
10:00 de la mañana en la aduana de El Poy para oficializar
ese hecho.
Ambos gobernantes recibirán oficialmente los trabajos de
amojonamiento de la frontera común que estableciera el
Tratado General de Paz del 30 de octubre de 1980 y el laudo de
la Corte Internacional de Justicia emitido el 11 de septiembre
de 1992, cita un comunicado de la cancillería hondureña.
En declaraciones ofrecidas a medios informativos de su país,
Saca informó que la oportunidad servirá para conversar
con su homólogo hondureño sobre otros temas, como
la construcción de la represa El Tigre, proyecto de gran
importancia para la producción de energía hidroeléctrica
del vecino país.
Según la secretaría de Relaciones Exteriores de
Honduras, con la colocación de estos sesenta hitos principales
en los 374.5 kilómetros del límite fronterizo, “se
concluye con la primera fase que abre paso a los trabajos técnicos
para la pronta conclusión de todo el proceso de demarcación
de la frontera terrestre”.
Para los expertos en el tema de delimitación fronteriza
consultados por este medio, el acto que realizarán los
presidentes no representa la conclusión total de la demarcación
de la línea divisoria entre ambos estados en vista que
queda pendiente la colocación de los mojones secundarios
en algunas partes en las que ha existido conflicto.
Las dilatorias
A finales del año pasado, el ex canciller Mario Fortín
denunció que El Salvador continuaba poniendo obstáculos
para retrasar la conclusión de la demarcación de
los 10.5 kilómetros restantes de la frontera
El Salvador y Honduras libraron en julio de 1969 una guerra de
"cien horas" por una centenaria disputa de territorio
fronterizo.
En
marzo de 1980, ambos estados firmaron el Tratado General de Paz
para restablecer las relaciones diplomáticas y buscar acuerdos
para la señalización de sus fronteras, bajo la mediación
del jurista internacional José Bustamante i Rivero
El
tratado delimitó 232,5 kilómetros de los 374,5 kilómetros
de frontera y estableció los mecanismos jurídicos
para definir seis zonas que estaban en disputa y que sumaban 142
kilómetros de longitud y 437,9 kilómetros cuadrados
de extensión.
Tras
fracasar la negociación directa, el contencioso fue llevado
a la Corte Internacional de Justicia que, en su fallo del 11 de
septiembre de 1992, reconoció a Honduras 300,1 kilómetros
cuadrados y 137,8 a El Salvador.

En la práctica la demarcación de la frontera
quedará pendiente con la colocación de los hitos
secundarios. |
Honduras
pidió en 2002 al Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas intervenir para que El Salvador agilizara la demarcación
y en 2004 un experto de la Organización de Estados
Americanos, OEA, visitó las zonas que estaban pendientes
de señalizar. |
Hasta
diciembre pasado, el gobierno de Honduras reclamaba que faltaban
por delimitar 10,5 de los 374,5 kilómetros de la frontera
común, que no se concluían porque El Salvador ha
puesto "excusas de carácter técnico que no
son fundamentales".
En octubre de 2002, los presidentes Ricardo Maduro y Francisco
Flores se reunieron, también, en la aduana de El Poy para
agilizar la demarcación de la frontera en un término
de diez meses, plazo que al final no se cumplió por las
dilatorias de los salvadoreños.
Puntos pendientes
Consultado por la vía telefónica por Proceso Digital,
el vicecanciller Enrique Reina explicó que el acuerdo que
firmarán este martes los presidentes Zelaya y Saca contiene
la finalización del proceso de monumentación en
los sesenta puntos principales de la frontera común.
Sin embargo, señaló que quedan pendientes los hitos
o mojones secundarios “porque ahorita lo que se concluyen
son los monumentos principales que tienen que ver con el Tratado
General de Paz de 1980 y el fallo de la Corte Internacional de
Justicia de la Haya de 1992”.
El subsecretario de Relaciones Exteriores explicó que esos
hitos secundarios son los que unen los monumentos principales
de acuerdo a las coordenadas geográficas. “Es un
proceso que va continuar, lo importante es que ya los monumentos
principales se han concluido”.
Interrogado sobre el tiempo que llevará colocar esos hitos
secundarios, afirmó que era imposible precisar en vista
que eso requiere de un arduo trabajo de campo que tiene que hacerse
en base a coordenadas, pero la ventaja es que los mojones principales
ya están definidos y eso facilitará el trabajo.
Proceso Digital intentó hablar con el responsable de la
Comisión Especial de Demarcación de Honduras, Miguel
Tosta Apel, pero se informó que éste se encontraba
en El Salvador en gestiones relacionadas con el encuentro que
los presidentes sostendrán en la frontera.