Además,
el móvil puede programarse para que envíe automáticamente
a los padres un mensaje de texto a una hora fija para confirmar
que los niños han llegado bien a casa o a la escuela.
El llamado "Family Locator" se basa
en una tecnología que Sprint y el resto de las operadoras
están obligadas a incluir en los móviles para que
se pueda localizar a los usuarios que utilicen el número
de emergencia 911.
Sprint, que lanzó el jueves pasado este
novedoso sistema, no es la primera compañía en llevar
adelante planes especiales con los que intenta enganchar al público
más joven.
El gigante del entretenimiento Disney anunció
hace unos días que planea comenzar a vender en junio servicios
de telefonía móvil a los padres de adolescentes.
El servicio, dirigido a niños y adolescentes
de entre 10 y 15 años, permitirá que los padres
establezcan cuánto pueden gastar sus hijos en el teléfono,
con quién hablan y qué tipo de mensajes o fotografías
envían o reciben.
Al igual que la de Sprint, Disney Mobile también
servirá para que los padres sepan en todo momento dónde
están sus hijos, ya que incorpora la tecnología
de posicionamiento global (GPS).
Estas y otras empresas buscan nuevos rincones
donde expandirse en un mercado cada vez más saturado, y
se las ingenian para abarrotar los pequeños terminales
con servicios que hasta hace poco eran dominio de otros aparatos,
como las cámaras fotográficas.
Otro gran mercado que también ha despertado
el interés de las telefónicas es el de la música
digital: Sprint, Verizon y Amp'd comenzaron recientemente a ofrecer
servicios de música que permiten a los suscriptores bajar
canciones de la red.
Quitarle un trozo del pastel al omnipresente iPod,
de Apple, no será tarea fácil, pero las telefónicas
tienen los números de su lado. Hay cuatro veces más
móviles (200 millones en EEUU), que iPods u otros reproductores
de MP3.
Los móviles son discretos, accesibles y
llegan a todas partes, características que los convierten
en blanco perfecto de la industria pornográfica, que ya
los ve como el próximo -y lucrativo- gran canal de distribución
para su material.
La industria ya ha hecho avanzadillas en EEUU,
pese a la oposición de quienes temen que los menores tengan
fácil acceso al contenido porno en sus móviles y
de los impulsores de la ola de "decencia" que desde
hace algún tiempo vigila los movimientos de los medios
de comunicación del país.
Esto no ha amedrentado a empresas como ohmobile.com
o Xobile.com, que venden vídeo clips de dos minutos que
pueden bajarse al teléfono móvil para verse en el
momento o almacenarse para después.
El razonamiento de Harvey Kaplan, de Xobile.com,
parece impecable: "La gente no va a comprar un móvil
capaz de visionar vídeo para ver un tráiler de una
película de Disney".
Grupos como la Coalición Nacional para
la Protección de los Niños y las Familias, una asociación
sin ánimo de lucro que busca promover la "moralidad
bíblica", ya han expresado su preocupación.
Las compañías, por su parte, habrán
de elegir entre la moralidad y los dólares, y a juzgar
por los antecedentes en otras industrias, parece claro cuál
será su elección.
Por su parte, gigantes de internet como Google
o Yahoo! lanzaron recientemente versiones de sus servicios, como
mapas o mensajería electrónica, especialmente diseñados
para las pequeñas pantallas.
Lo
cual pone de relieve que, con todos estos extras, lo más
aburrido del móvil es, precisamente, hablar. EFE