En
Italia los detenidos son ocho, seis argelinos y dos italianos,
acusados de falsificación de documentos y favorecimiento
de la inmigración clandestina.
Los italianos además han sido acusados de corrupción
al tratarse de funcionarios públicos.
La operación se ha desarrollado en varias
ciudades, entre ellas Nápoles y Caserta, al sur de Italia,
Milán, al norte, y Marsella, en el sur de Francia.
La operación, aún en curso, pretende
cerrar un año de investigaciones en las que se detectó
"la existencia de una red logística dedicada al reclutamiento
de afiliados y a la recogida de fondos en una área contigua
a las organizaciones subversivas de raíz islámica",
según una nota difundida por la Fiscalía de Nápoles.
Los sospechosos se dedicaban a suministrar documentación
falsa a los emigrantes clandestinos, como permisos de residencia
y documentos de identidad.
En
cuanto a los detenidos en Francia, fuentes próximas a la
investigación indicaron que estarían ligados a redes
de piratería de ropa y otros artículos. EFE